Madrid, ciudad innovadora

Madrid cuenta con todos los ingredientes para posicionarse como un referente de innovación en Europa. Su geolocalización, diversidad, su activo sector privado, unas instituciones públicas cada vez más conscientes de la importancia de su rol y universidades punteras, son la mezcla perfecta para una capital europea abierta al mundo.

La reacción desde la ciudadanía, organizaciones públicas y privadas y empresas ante la dura realidad sobrevenida por la COVID-19, ha puesto de manifiesto la capacidad de reaccionar de forma ágil, innovadora y colaborativa de quienes conforman la ciudad a través de hackathones para solucionar retos a través de la inteligencia colectiva, plataformas de ayuda al empresario y emprendedor, redes ciudadanas de apoyo y contención, fundraising para colectivos con necesidades especiales, etc. 

Estas iniciativas multiactor ponen de manifiesto que la diversidad conlleva normalmente amplitud de miras y una mentalidad abierta, cualidades indispensables a la hora de innovar. 

Cada vez son más las empresas que buscan perfiles heterogéneos habilidades y capacidades blandas de las personas, y no solamente los estudios cursados, para vertebrar equipos de trabajo multidisciplinares en función de sus proyectos. Las empresas también buscan profesionales que se animen a producir nuevas ideas, testearlas y aprender en el proceso. Para ello, la motivación es clave: los nuevos emprendedores y nuevos perfiles de trabajadores buscan un porqué a su vida laboral y necesitan ir más allá de lo material. Al convertir esta búsqueda en una práctica habitual e inherente al trabajador el nivel de compromiso con los proyectos aumenta considerablemente.

El tejido empresarial también es fundamental en términos de innovación porque son las empresas las que suelen liderar los cambios, al tener capacidad de influencia y capital necesario para invertir en innovación y emprendimiento. 

Madrid tiene la suerte de albergar las sedes de grandes compañías que cuentan con departamentos de innovación y fomentan una cultura de colaboración, animando a compartir los logros y los avances conseguidos. Por eso muchas de estas empresas fomentan el intraemprendimiento con áreas que desarrollan nuevos productos o servicios dentro de una búsqueda de la mejora continua.

Suele ser un perfil de empresas que llevan estos conceptos en su ADN y que consideran la innovación como pieza fundamental y transversal que inspira la filosofía de toda la compañía y que debe aplicarse al producto, al cliente, a los procesos y al negocio.
La inversión en el sector público, sin embargo, es una asignatura que todavía no ha conseguido el aprobado, pero que va realizando progresos. Un ejemplo es la creación de un Alto Comisionado para España Nación Emprendedora, cuyas riendas lleva Francisco Polo, emprendedor social y ex secretario de Estado para el Avance Digital. 

Madrid cuenta con unas instituciones públicas conscientes de su rol en este camino hacia la apertura, el emprendimiento y la innovación. Cada vez son más las ayudas que brinda a los emprendedores y cada vez apuesta más por su rol como escaparate de grandes eventos empresariales, como South Summit, que fomentan la transmisión de conocimiento y acción entre todos los actores del ecosistema. 

Hablar de innovación y emprendimiento implica contar con el sector de la educación. Muchas de las mejores universidades españolas se encuentran en Madrid. Gran parte de los licenciados universitarios suele quedarse en la capital para buscar trabajo o para emprender sus propios proyectos. 

Sin embargo, muchos estudiantes extranjeros no lo tienen fácil para quedarse después de su formación, ya que las leyes de extranjería no acompañan en este sentido. Por otro lado, las universidades deberían ostentar un papel más actualizado en formar profesionales de cara a responder a una economía cambiante, por lo que esto debería plantearse como una prioridad en la agenda de la educación a nivel tanto nacional como local.

Una clara oportunidad en materia de innovación y emprendimiento para Madrid es el sector de la movilidad, donde se están poniendo los pilares para conformar una red flexible y fuerte que afronte sosteniblemente los retos del presente y del futuro. Coches eléctricos de varias compañías, bicicletas eléctricas y patinetes forman parte del panorama. La Comunidad de Madrid considera la movilidad un sector prioritario y por ello planea abrir un centro de información y formación en materia de movilidad, a través de un vivero de innovación tecnológica. 

Asimismo, el sector FinTech y la construcción cobran especial relevancia en el desarrollo de oportunidades de Madrid como ciudad innovadora. 

Madrid es una ciudad con una situación privilegiada y abierta a los cambios, ávida de retos y que cuenta con una red de empresarios y emprendedores con ganas de compartir y colaborar para seguir construyendo juntos. Todavía queda mucho por hacer, pero el sector público y las universidades son actores del ecosistema que van cogiendo poco a poco las riendas de una economía que exige riesgo y flexibilidad y obliga a apostar por la innovación y el progreso para conseguir una sociedad más sólida, más abierta y sostenible. Solamente así conseguiremos una ciudad empática y competitiva.
 

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