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Enrique Díaz Álvarez

Director de Riesgos de Ebury

Hace tiempo que no se vivía una semana tan agitada en los mercados de divisas como la pasada. La inequívoca agresividad de la Reserva Federal concentró casi toda la atención, pero otros bancos centrales, como los de Suiza, Suecia, Sudáfrica y Reino Unido, entre otros, también subieron los tipos de interés y alertaron sobre la inflación. El Banco de Japón fue la única excepción, aunque las autoridades monetarias intervinieron en los mercados para detener la implacable depreciación del yen. El Banco de Inglaterra está ahora en el punto de mira, ya que los mercados reaccionaron violentamente ante el presupuesto de Truss para reducir el déficit, pulverizando el mercado del Gilt y la libra.

En un contexto inflacionista las devaluaciones monetarias son muy poco deseadas, por lo que esperamos que las autoridades fiscales y monetarias sigan los pasos de Japón y empiecen a contraatacar, ya sea de forma verbal, con nuevas subidas de tipos o mediante una intervención directa.

Los miembros del Banco de Inglaterra deberían ponerse las pilas tras la caída de la libra de la semana pasada. La eurozona también estará en el punto de mira, empezando por la reacción del mercado a la victoria de la derecha en las elecciones italianas y siguiendo por el informe clave de inflación de septiembre que se publicará el viernes. En cualquier caso, el desastre en los mercados de bonos y divisas de Reino Unido sugiere que finalmente a los mercados se les ha agotado la paciencia con los déficits fiscales masivos.

EUR

Tal y como se esperaba, los índices PMI de actividad económica se debilitaron ligeramente, hasta niveles que sugieren que probablemente la economía se dirige al estancamiento o a una recesión poco profunda, con una notable diferencia entre Alemania y Francia, que sigue creciendo. El euro se vio arrastrado por la huida generalizada hacia el dólar, pero cabe destacar que la semana pasada los rendimientos subieron más en la eurozona que en EE.UU. (a medida que el BCE se va poniendo al día y se está volviendo cada vez más agresivo).

Se espera que tanto la inflación general como la subyacente alcancen un nuevo récord en septiembre, y además la devaluación del euro no hace más que agravar la escalada inflacionista. Incluso después de la masiva subida de tipos de la semana pasada, los mercados descuentan sólo que el nivel máximo al que el BCE subirá los tipos es el 3%, lo que nos parece demasiado bajo.

USD

La Reserva Federal subió los tipos en 75 puntos básicos y envió un mensaje inequívocamente agresivo mediante el “diagrama de puntos», en el que la mediana de los miembros espera ahora que el tipo de

interés finalice el año por encima del 4,5%. El presidente Powell sugirió que los tipos subirán mientras la inflación siga siendo inaceptablemente alta, incluso a costa de un aumento del desempleo.

Esta semana el único dato macroeconómico destacable es el informe sobre la inflación PCE del viernes, aunque tendremos también un número inusualmente alto de discursos por parte de los miembros de la Reserva Federal. Eso sí, no esperamos que se produzcan desviaciones significativas respecto al tono agresivo de Powell tras la reunión de la semana pasada.

GBP

La reunión del Banco de Inglaterra del jueves, relativamente tranquila, fue seguida por una dramática jornada el viernes. La primera ministra Truss presentó un presupuesto repleto de costosos recortes fiscales que implica una enorme expansión del déficit y de la emisión de bonos, y los mercados no se tomaron bien la noticia. Los Gilts tuvieron quizás su peor día de trading de la historia, con movimientos surrealistas de 50 puntos básicos o más, y la libra se desplomó frente a todas las demás principales divisas, sobre todo contra el dólar estadounidense.

Las noticias económicas serán algo irrelevantes durante un tiempo, ya que todas las miradas están puestas en la reacción del Banco de Inglaterra al presupuesto abiertamente inflacionista de los Tories. Ahora todo es posible, y no descartamos la posibilidad de una subida de tipos de emergencia entre reuniones para apoyar a la moneda. En cualquier caso, los mercados prevén una respuesta contundente, que incluye 200 puntos básicos de subidas de aquí a finales de año y un tipo de interés final más cercano al 6% que al 5%