Imagen personal del CEO e imagen de marca

Existe una creencia muy generalizada de que en la mayoría de las empresas no se estimula el personal branding, ni se tiene en cuenta la estrategia de gestión del posicionamiento del líder. Sin embargo, potenciar la identidad que caracteriza a un directivo y le diferencia de otras personas ayuda a posicionar la marca que representa. 

Una compañía que sepa cómo capitalizar la marca personal de su CEO, puede aumentar el valor percibido de sus productos y servicios, transformar la oferta en demanda y alcanzar un factor diferencial en el mercado y ante sus competidores.

Tomemos como ejemplo a Steve Jobs, con un estilo de liderazgo y de dirección muy particular. Su marca personal de camiseta negra, pantalón vaquero y zapatillas deportivas es casi tan reconocida como el icónico logo de“la manzana mordida.  Seas aficionado o consumidor de Apple o no, resulta interesante ver cómo este directivo gestionó su propia marca personal en apoyo de la marca de su empresa.

Los líderes y los gestores de personas trabajan con marcas personales, y dependen de ellas para obtener resultados. El posicionamiento de estos lideres y de su marca personal se realiza a través del desarrollo de estrategias de comunicación planificadas, estructuradas y definidas y de acciones de branding personal integradas y en armonía con la imagen y objetivos de la empresa.

El posicionamiento del CEO como prioridad corporativa

Muchas empresas posicionan a sus líderes y otros altos ejecutivos, pero solo una minoría realiza estas actividades mediante una gestión sólida. La pregunta es: ¿qué pueden hacer los expertos en comunicación, marketing y relaciones públicas para posicionar a un CEO como la voz y el rostro visionario de su empresa y no dejar que sea invisible para los diferentes públicos?  

Un buen punto de partida es, sin duda, una comprensión detallada de la estrategia de la empresa, así como de sus diversos grupos de interés internos y externos. Sus diferentes expectativas y necesidades de información deben identificarse a fondo. Sin este importante primer paso es imposible alinear el posicionamiento del CEO con la estrategia general de su empresa y lograr el cumplimiento de las expectativas de sus grupos de interés. Esta es la razón por la que el segundo paso es analizar la imagen y el papel retrospectivo y actual del CEO. Solo si hay claridad en este aspecto, habrá seguridad de cómo comenzar su posicionamiento.

Después es necesario establecer un plan de acción sistemático que ayude a posicionar al CEO en los Medios de Comunicación como un líder de pensamiento accesible, bien informado y comunicativo. En un mundo perfecto, el CEO personifica los valores de la empresa y personifica la marca.
Si la audiencia interpreta sus apariciones como puestas en escena o ficticias, todos los esfuerzos serán en vano. Por eso es necesario que haya una presencia mediática medida y una selección cuidada de temas, mensajes, apariciones y entrevistas. 

La mejor manera de lograr esto es una presencia regular en los Medios, asegurar el espacio editorial en revistas especializadas y charlas, así como conectar con líderes de opinión en su campo, por ejemplo, a través de redes sociales y foros de discusión. Son muchas las funciones que el CEO como representante de la empresa puede tener en redes sociales, pero la mayoría de ellas responden a una táctica comunicativa y de mercadotecnia para mostrarse accesible a los usuarios, generar e incrementar la confianza del target y conectar con potenciales clientes de la marca. 

Los altos directos son la voz de su compañía y los consumidores quieren saber quiénes son, cómo actúan y cuál es su praxis y estrategia empresarial. El posicionamiento público del CEO es imprescindible, útil y rentable para su compañía.
 

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