Hacia dónde se dirige la restauración en 2022

La hostelería se enfrenta en estos momentos a un reto apasionante. La pandemia por la COVID-19 dejó al borde del abismo a un sector que trabaja de forma incansable para actualizarse y responder a los retos ya no del futuro, sino del presente. En este sentido, la digitalización resulta fundamental para que los restaurantes puedan no solo sobrevivir a este desafío, sino crecer y abrir nuevas perspectivas de negocio. 

A mi entender, cuatro son las tendencias que vamos a ver cobrar protagonismo a lo largo del 2022 en este sector. En primer lugar, hay que conocer al cliente. Hasta ahora, muchos restaurantes han confiado en canales externos para obtener información de sus consumidores, pero 2022 marcará un antes y un después para ellos, ya que será fundamental disponer de toda la información a partir del uso de la tecnología omnicanal y así mejorar el servicio y personalizar sus gustos. Quienes apuesten por ello aumentarán sus ingresos y también la satisfacción de sus consumidores.

En segundo lugar, yo situaría la importancia de la tecnología, una aliada. 2022 será un ejercicio fundamental para que los restauradores comprendan que la tecnología es una inversión, no un gasto. Gracias a ella, los clientes pueden acceder a los menús y hacer sus pedidos a través de códigos QR, y las entregas a domicilio pueden ser monitorizadas, por citar solo algunos ejemplos.

En tercer lugar, los restaurantes que trabajen el servicio a domicilio necesitarán tener un flujo de operaciones eficiente y para ello deben automatizar su flujo de pedidos mediante integraciones con su TPV. Uno de los grandes retos que vienen afrontando es gestionar el notable número de pedidos desde diferentes aplicaciones que exigen tener diferentes equipos para su recepción y que el personal invierta demasiado tiempo en tramitar los pedidos manualmente. Por suerte, ya existe la posibilidad de un software como Deliverect, que combina en una sola interfaz todos estos canales de entrega, a fin de controlar todas estas operaciones, reducir tiempos y minimizar los riesgos de sufrir errores en la tramitación de los pedidos.

Y, por último, como cuarta tendencia, se adivina que podemos asistir al crecimiento de experiencias personalizadas y kits de “hazlo tú mismo”. En la búsqueda de nuevos clientes y también a fin de retener a los existentes, los restaurantes ofrecerán nuevas experiencias que vayan más allá de la típica carta y el archiconocido menú para cautivar a su clientela. Y habrá quien se atreva a diseñar kits de “hazlo tú mismo” para que el consumidor, a partir de ciertos ingredientes, prepare sus recetas personalizadas en casa. 

En definitiva, durante 2022 asistiremos a la consolidación y profesionalización de algunas de las actividades que han crecido más en los últimos años. Y sobre todo, confío en que será un año de crecimiento para el sector, donde los restaurantes que han sobrevivido a las inclemencias de la pandemia emergerán con más fuerza que nunca, gracias al aprendizaje forzado al que se han visto sometidos. Aprovechar la tecnología en su favor les preparará para cualquier nueva por venir, pero aún más para optimizar sus recursos presentes.

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