Enrique Díaz Álvarez

GASDGHD
Director de Riesgos de Ebury

Hace tiempo que no se vivía una semana tan agitada en los mercados de divisas como la pasada.

La Reserva Federal se encontró la semana pasada con una incómoda sorpresa: una inflación más alta de lo esperado (lo que no muestra ningún indicio de que las presiones sobre los precios estén disminuyendo).

La enorme subida de 75 puntos básicos por parte del BCE, a la que siguieron los comentarios hawkish de las "fuentes" habituales, hizo que el euro se disparara frente a la mayoría de sus pares y se llevara consigo al resto de divisas europeas.

El euro estuvo a punto de conseguir un buen rendimiento la semana pasada, favorecido por las expectativas de un BCE más agresivo y por el informe del mercado laboral estadounidense (que indicó a la Reserva Federal que las presiones pueden estar relajánd