Día de Internet Seguro

Los peligros que existen en Internet son innumerables, por lo que se celebra año tras año una jornada para concienciar acerca de ello con el objetivo de no llevar acciones de forma involuntaria que afecten a nuestra ciberseguridad. 

De este modo, la empresa especializada en ciberseguridad CheckPoint ha recogido los cinco hábitos que realizan los usuarios en su día a día en Internet y que exponen la seguridad de sus datos.

Una de las malas prácticas que realizan los usuarios cada día es navegar por páginas webs no seguras: el mundo virtual es cada vez más amplio y cuenta con un número infinito de páginas webs accesibles para los usuarios, muchas de las cuales apenas ofrecen garantías de seguridad o, incluso, son webs falsas que imitan a otras direcciones relacionadas principalmente con el sector del comercio electrónico. La compañía señala que, en noviembre el uso de phishing en URLs de e-commerce creció por encima del 233%. Por este motivo, para evitar que los usuarios pongan en riesgo sus datos al visitar alguna de estas páginas, los expertos de Check Point señalan que es muy sencillo distinguir entre webs de confianza y aquellas que no lo son, ya que simplemente hay que comprobar que sigue el protocolo de seguridad https. En caso de que la URL no incluya la -s, significa que esa web no ofrece altos estándares de protección. 

Descargar todo tipo de aplicaciones y aceptar sus condiciones de uso sin leer: la oferta de aplicaciones móviles disponibles para descargar es cada vez más amplia, lo que deriva en que los usuarios tienden a instalar un gran número de estos programas en sus dispositivos móviles. Además de los riesgos asociados a las vulnerabilidades existentes en las aplicaciones (en los últimos meses hemos sido testigos de fallos de seguridad en WhatsApp, que ponían en riesgo la privacidad a más de 1.500 millones de usuarios, o más recientemente TikTok, que afectó a más de 1 billón de usuarios en más de 150 países), otro de los principales peligros reside en que los usuarios aceptan las condiciones de uso sin leer los términos del acuerdo, por lo que en muchos casos pierden el control sobre sus propios datos e información.

Hacer caso omiso de las actualizaciones: el software que hace programas informáticos como navegadores, aplicaciones, etc. funcione recibe actualizaciones constantemente, algo que para muchos usuarios resulta molesto, por lo que tienden a obviar estos mensajes y no realizar las actualizaciones. Esto supone un gran riesgo para la seguridad de los datos, puesto que no incorporan nuevos parches de seguridad que aumentan los niveles de protección frente a vulnerabilidades. En este sentido, es fundamental que los usuarios sean conscientes de la importancia de realizar este tipo de acciones, ya que dedicar tiempo a las actualizaciones implica un mayor nivel de protección de nuestros datos.

Utilizar las mismas credenciales para crear perfiles en distintos servicios: redes sociales, correo electrónico, plataformas de reproducción de contenido en streaming…cada vez son más los servicios digitales a los que los usuarios se suscriben. Por este motivo, para evitar los problemas derivados de utilizar distintos usuario y contraseña en cada uno de estos servicios, se tiende a utilizar las mismas credenciales en todos ellos. Esto supone un grave riesgo para la seguridad de los datos, puesto que en caso de que un cibercriminal descifre estas credenciales, podría obtener acceso al resto de perfiles en otros servicios digitales y, por tanto, conseguir una gran cantidad de información sobre un usuario. 

Dispositivos desprotegidos:  implementar medidas de seguridad en dispositivos móviles como ordenadores portátiles, tablets o smartphone es fundamental hoy en día para protegerse frente a ciberataques. Sin embargo, muchos usuarios pasan por alto un nivel de seguridad básico como es establecer una contraseña de acceso, por lo que, en caso de robo o pérdida, cualquier persona puede conseguir toda la información almacenada en el dispositivo. Al igual que pasa con el correo electrónico o las redes sociales, desde Check Point recuerdan la necesidad de configurar contraseñas robustas de 8 caracteres como mínimo que intercalen letras, símbolos y signos de puntuación para evitar accesos no autorizados a los datos guardados en el dispositivo. De esta forma, garantizaremos un primer nivel de ciberseguridad óptimo.  

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