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Última actualización 24/06/2010@02:45:20 GMT+2
El Estado de Bienestar exige una modernización de su estructura basada en la libertad de elección y la corresponsabilidad ciudadanas, la colaboración público-privada y la competencia
Madrid, 24 de junio de 2010.- La salida de la crisis económica implica una refundación del Estado de Bienestar, esto es una adaptación a la realidad demográfica y a la gestión eficiente de recursos según se ha puesto de manifiesto en el 5º encuentro de antiguos alumnos del Programa de Alta Dirección en Instituciones Sanitarias, organizado por el IESE y la Fundación Lilly. Los más de 200 participantes en el encuentro denominado “Sostenibilidad del Estado de Bienestar: sanidad y pensiones” debatieron desde una perspectiva social y económica, la actual crisis económica y su posible impacto en las prestaciones del Estado de Bienestar, la sostenibilidad de las prestaciones sanitarias y el sistema de pensiones.
En opinión de Mauricio Rojas, director de la Escuela de Profesionales de Inmigración y Cooperación de la Comunidad de Madrid y del Observatorio para la Inmigración y la Cooperación al Desarrollo de la Universidad Rey Juan Carlos, las bases de la recuperación económica se centran en fomentar el trabajo, reducir el gasto público, reformar el sistema de pensiones y modernizar la estructura misma del Estado de Bienestar. Con estas medidas “el Estado pasará de la gestión pública a la responsabilidad pública, del monopolio al pluralismo de proveedores, y la competencia abrirá la vía a la libertad de elección del ciudadano y fomentará su participación activa en la financiación de los servicios”, afirma este experto.
Este nuevo planteamiento del Estado de Bienestar exige reformas estructurales inmediatas sin olvidar que, tal y como destaca Javier Díaz-Giménez, profesor de Macroeconomía del IESE, la demografía juega un papel determinante en el mantenimiento del Estado de Bienestar. “El sistema de pensiones o el sistema sanitario están seriamente dañados por una demografía adversa como la nuestra y el Estado debe buscar nuevas formas de financiación”. El profesor afirma que no sólo nos enfrentamos a un problema de sostenibilidad de una parte del Estado de Bienestar como pueden ser las pensiones o la sanidad, sino que “estamos asistiendo a un problema de sostenibilidad integral del Estado de Bienestar en el que están inmersos todos los servicios públicos”.
La solución sueca
Los expertos reunidos en este encuentro organizado por el IESE y la Fundación Lilly centraron sus ponencias en analizar el futuro del sistema en el que vivimos, partiendo de la base que, tal y como recordó el profesor Díaz-Giménez “debemos analizar cuántos servicios queremos tener en el futuro y cómo vamos a financiarlos si no conseguimos solucionar el problema demográfico que padecemos. Es necesario adaptar la retirada de la vida laboral a la esperanza de vida real”.
Los cambios demográficos, el envejecimiento de la población y la cronicidad de las enfermedades, entre otros factores, exigen un replanteamiento de Estado ya que “nuestra sanidad pública es muy cara, y cada vez lo va a ser más porque somos más mayores, los procedimientos son más costosos y no vamos a poder financiarlos con la fiscalidad que tenemos en la actualidad”, aclara el experto del IESE.
En este punto, Mauricio Rojas apela al modelo sueco como ejemplo de reconfiguración y reestructuración del Estado de Bienestar. Las reformas estructurales introducidas por el gobierno sueco a principios de la década de los 90, en un momento en el que el déficit superaba el 11% del PIB, han permitido lograr el equilibrio igualar la balanza y en la actualidad el gasto público de este país nórdico se equipara a los ingresos, y la cifra de déficit ni siquiera llega al 1% del PIB.
La sostenibilidad del Estado sueco se basa, según afirma Mauricio Rojas en una refundación del Estado de Bienestar introducida desde hace unos 20 años en un momento de profunda crisis y quiebra del sistema sueco. Se trató de “cambios cuantitativos como la austeridad fiscal, la corresponsabilidad ciudadana, la creación de sistemas de transferencias sostenibles a largo plazo y fuertes incentivos al trabajo; pero también cambios de índole cualitativa, como la separación de la gestión y la responsabilidad públicas, la apertura a la libre elección ciudadana y la creación de empresas de servicios de bienestar que compiten dentro del sistema de responsabilidad pública”.
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La asistencia sanitaria en Estocolmo
El profesor Díaz-Giménez aclara además que es preciso “replantear el concepto de Estado de Bienestar para aumentar la eficiencia del Estado, a través de políticas que fomenten la iniciativa privada y la conviertan en el perfecto complemento de la actividad pública, algo especialmente útil en el caso de la asistencia hospitalaria”.
En este sentido, durante la jornada se analizó en profundidad la situación de la asistencia sanitaria primaria en Estocolmo que, tal y como afirmó Mauricio Rojas, cuenta con un área única de libre elección y competencia, que otorga plena libertad ciudadana para elegir al proveedor de atención sanitaria. Asimismo, el sistema aboga por la libertad plena de establecimiento de proveedores sanitarios públicos o privados autorizados y establece un sistema de financiación y regulación común para todos los ciudadanos basado en una capitación (pago promedio por persona) diferenciada por edad y servicio prestado.
10ª edición del Programa
Para contribuir a la formación de los profesionales, la Fundación Lilly y el IESE organizan desde hace diez años el curso de perfeccionamiento directivo “Programa de Alta Dirección en Instituciones Sanitarias” en el que se imparten conocimientos tanto de gestión financiera y económica, como de la mejora de sistemas operativos, gestión del conocimiento y del riesgo, y recursos humanos.
Este programa de perfeccionamiento directivo, por el que han pasado ya cerca de 700 gestores y altos cargos sanitarios, es otorgado por el profesorado de IESE Business School y sigue la metodología docente de esta escuela, considerada como una de las más prestigiosas de Europa en programas abiertos de Formación de Directivos.