Responsabilidad Social Corporativa
Última actualización 22/06/2010@05:06:02 GMT+2
Bruselas, 22 jun. 2010 - El proyecto europeo para construir el espíritu de competitividad responsable, co-financiado por la Comisión europea, ha publicado unas pautas de responsabilidad social corporativa para las compañías del sector de construcción. Las pautas ofrecen consejos y ejemplos en cuatro áreas temáticas. Igualmente, ofrece un análisis exhaustivo de los beneficios de integrar los principios de RSC en el día a día del negocio.
El sector de la construcción genera un gran volumen de empleo y es un gran contribuyente en la formación de capital bruto en Europa. Centrado en aspectos internos y externos de desempeño de negocio, las pautas de RSC demuestran cómo un enfoque estratégico para la responsabilidad social corporativa puede aumentar tanto el espíritu competitivo de las compañías constructoras, como el del entorno social en el que operan.
Basado en un análisis de 44 casos prácticos y en una serie de talleres con los grupos de interés, las pautas indican por dónde empezar para integrar la RSC en los sistemas de gestión, en las relaciones con los proveedores de suministros y en el negocio operacional. Los talleres se centran en cuatro áreas temáticas que tienen importancia para el sector de la construcción:
La salud y la seguridad – Mejorando la eficiencia operativa y la salud de los empleados con una mejor gestión de los desafíos de salud y seguridad.
La eco-compatibilidad – Desarrollando productos y procesos que son sostenibles ambientalmente y conduciendo la innovación hacia la construcción eco-compatible.
La gestión de la cadena de suministro – Aumentando la transparencia y mejorando la gestión de asuntos ambientales y sociales a través de la cadena de suministro.
Oportunidades iguales – Aprovechando los beneficios que supone para el negocio contar con una plantilla diversa.
Las pautas fueron desarrolladas como parte de un proyecto europeo de 18 meses, que implica tanto a las compañías grandes como a las PYMEs del sector de la construcción, así como a agentes sociales implicados tales como asociaciones de negocio, sindicatos y universidades. El proyecto fue aplicado por un consorcio de socios que vienen de cinco países europeos: Italia, España, Austria, Hungría y Portugal; y apoyado, a nivel europeo, por CSR Europa. El proyecto ha sido co-financiado por la Comisión Europea (Directiva General de Empresa e Industria).