Por Jaime Hernani, director general de Grupo AGEX
Última actualización 17/05/2012@02:57:17 GMT+2
La situación de la pyme española está al borde del abismo. Sin embargo, si les ayudamos a exportar podremos hablar nuevamente de crecimiento empresarial. Contamos con tecnología, experiencia y una alta cualificación. Es el momento idóneo para que el “Made in Spain” encuentre ahora una verdadera expansión en el mercado exterior. Para ello, es vital que apoyen con fuerza la internacionalización, el único salvavidas real de nuestra pyme.
El nuevo equipo de Gobierno le ha puesto al frente del Ministerio de Economía y Competitividad. Muchas son las tareas y retos a los que se enfrentan. Entre ellos, el gran desafío de acabar con la sangría económica que atravesamos, que ha obligado a cerrar a 35.000 PYMES desde el mes de julio, un tercio de todas las compañías que han desaparecido desde 2009, poco después de la recesión.
Desde Grupo AGEX trabajamos intensamente desde hace años para faciliar la promoción de nuestras empresas en el exterior. Una completa agenda por todo el mundo con misiones comerciales y foros profesionales que nos indica que, precisamente, la vía de salida se encuentra en el mercado internacional.
Todos los agentes sociales de este país llevamos años clamando que la exportación es la salida natural a la crisis, que la internacionalización es nuestra salvación, que se debe potenciar la marca España y que, en definitiva, tenemos que intensificar nuestros esfuerzos para mantener la maquinaria productiva en marcha y afrontar la exportación como el reto que nos pueda desatascar de un mercado nacional en estado de colapso y con muy pocas esperanzas de reactivación en el corto plazo.
Sin embargo, la complejidad de nuestro tejido industrial, compuesto en gran medida por Pequeñas y Medianas Empresas, hace necesario, más que nunca, que las apoyemos firmemente en su apuesta por su afianzamiento en el mercado exterior.
Usted sabe que la pyme española está al borde del abismo. Sin embargo, si les ayudamos a exportar podremos hablar nuevamente de crecimiento empresarial y de empleo. Contamos con tecnología de vanguardia, una experiencia consolidada y una alta cualificación.
Es el momento idóneo para que el “Made in Spain” encuentre ahora una verdadera expansión en el mercado exterior. Para ello, es vital que refuercen los impulsos a la internacionalización, el único salvavidas real de nuestra pyme.
Ante este gran reto, sin embargo, los exportadores no entienden cómo los presupuestos destinados a incentivar y estimular la mencionada internacionalización hayan sido recortados en los últimos tres años en casi un 60% y amenacen con otro 20% en los próximos meses.
La industria exportadora de este país no comprende por qué el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), punta de lanza en la promoción de la industria y el comercio españoles, esté siendo descapitalizado y desarmado para realizar la inversión más productiva que le queda a nuestro Gobierno como solución y revulsivo a la crisis que padecemos desde hace tres años: Sacar las empresas españolas allende los mares.
Por este motivo, las más de 331 empresas que componen Grupo AGEX, que exportaron en 2011 por valor de más de once mil millones de euros, solicitamos el apoyo de su Ministerio, el incuestionable respaldo de la labor del ICEX para contribuir, con ustedes, a impulsar la marca España y a crear empleo.
Recuerde que las primeras embajadoras de nuestro país son las empresas exportadoras, referente en innovación, servicios de calidad y especialización. No olvide, además, que el dinero que se destina a la promoción internacional no es un gasto, sino una gran inversión, que debe incluso potenciarse aún más en época de crisis como la que atravesamos.
Como bien sabe, el tejido industrial español está formado por cientos de miles de medianas, pequeñas y micro empresas que carecen del respaldo de las grandes multinacionales.
Sin embargo, las PYMES españolas son las que se mueven todos los días por los mercados internacionales, con la misma tarjeta de visita y con los mismos orígenes que las grandes empresas y obtienen, no sin grandes dificultades, cada vez mayor cuota de mercado, sin arrugarse.
Y todo ese trabajo se convierte en riqueza para nuestro país, en creación de puestos de trabajo y en pago de impuestos. Tal vez el sector exterior sea el que menos empleo destruye en estos momentos y tal vez el único capaz de generar nuevos puestos de trabajo en el futuro.
Es el momento de unirnos, luchar juntos, de apoyar la internacionalización, el futuro de España y de sus grandes embajadoras: las pymes exportadoras