Hemeroteca :: 09/03/2012
1/30
Análisis y Opinión

Por Esther Roni

Las adicciones digitales entre los 18 y los 50 años

Por Esther Roni
x
Responsable de contenidos de Adicciones Digitales
estheradiccionesdigitaleses/6/6/26
http://www.adiccionesdigitales.es
Última actualización 31/01/2012@04:32:26 GMT+2
La situación que vivimos es preocupante. Cada vez son más las personas que viven ‘enganchadas’ a las nuevas tecnologías. Es como si no pudieran vivir si estas no existieran. Quién nos lo iba a decir hace unos años. Nuestros abuelos ni se lo imaginan, les parece que es algo fuera de la realidad. Ellos jugaban con una cuerda y se lo pasaban la mar de bien, y hoy no hay cuerda que valga. Como no le des al niño, o al adulto, incluso, la maquinita, no es nadie, no tiene nada que hacer, porque en caso contrario no se puede relacionar con el resto de sus amigos, que por supuesto tienen ese aparato.
Pero todo ello no va solo de máquinas, sino también de Internet y el uso que hace de la Red. Según el “Estudio Nestea sobre Internet y las Redes Sociales”, que se hizo público a nivel nacional al finalizar 2011, más del 50% de los adultos españoles encuestados aseguran que pasan menos de 4 horas al día conectados a Internet activamente, es decir, navegando, leyendo e-mails, trabajando o accediendo a redes sociales. Sin embargo, un 43% están conectados a Internet activamente de 4 a 10 horas al día de media, y el 5,35%, que son los más jóvenes de todos los encuestados, más de 10 horas al día.

Esto no debería sorprendernos. Cada vez hay más gente que sale del trabajo o de la universidad y se vuelve a su casa y utiliza durante el resto del día cualquier aparato que le permita el acceso a la Red, ya sea un ordenador, un iPad o incluso un smartphone. Ante esto Juanma Romero, fundador de Adicciones Digitales, asegura que el estudio viene a demostrar la necesidad de racionalizar el uso de la tecnología. “Hay que utilizarla, está claro, y es un gran avance para el ser humano tanto en el trabajo como en el ocio, pero en su justo término. No podemos olvidar otros aspectos importantes en la vida, la vida real”.

Relaciones personales

Estos acontecimientos están provocando que perdamos la comunicación directa, en persona, con el resto de la gente. Antes nos pasábamos todo el día hablando, o bien cara a cara, o bien por teléfono. O incluso enviábamos cartas a través del correo postal. Pero como ahora disfrutamos de esta tecnología, lo que hacemos es que todo lo decimos a través de mensajes, de chats, o incluso de correos electrónicos. Y no es que esto esté mal, pero hay que tener un equilibrio y hay que saber utilizar cada medio en su justa medida. Entre los encuestados, los que tienen entre 18 a 34 años, las personas de clase social baja y los que están enganchados a Internet, en mayor porcentaje que el resto, afirman que en alguna ocasión han preferido hablar con sus amigos a través de mensajes, chats o redes sociales, antes de quedar físicamente con ellos.

Muchos de ellos, de hecho, dejan de atender a sus amigos, interrumpen el trabajo, o incluso dejan de comer en algún momento y se ponen a chatear o a revisar su correo electrónico a través de su teléfono móvil. “Dejar de atender a los amigos que están en casa para chatear con el móvil es un hábito que demuestra una malsana dependencia de estos aparatos. Y cambiar a los amigos de toda la vida por amigos virtuales no es el mejor camino para desarrollarnos como personas.

Cuando tienes un problema y se lo cuentas a un amigo quieres verle y que te vea, estar a su lado; es parte de la magia de la amistad”, afirma Romero. De hecho tengo un familiar que me ha contado que lo pasó muy mal cuando todas las blackberrys dejaron de funcionar hace unos meses porque todas las noches, mientras cena, habla por el chat con su novia, cosa que no entiendo. Primero, porque si estás cenando estás cenando. Y segundo, que aunque no lo veas todos los días (que este no es el caso), esto no son formas, porque hay más gente cenando contigo en casa.

Rentabilidad de la tecnología

Aunque no todo son cosas negativas. De hecho la mayoría de las acciones que desarrollamos a través de la Red son positivas, muy positivas. Internet nos ha acercado a personas que viven muy lejos de donde nosotros estamos. Muchos individuos tienen familiares que viven en la otra parte del mundo o amigos, y gracias a herramientas como Skype o Messenger pueden tener contacto de forma gratuita y prácticamente sin ninguna interferencia. Jennifer Sánchez, colombiana y que reside en Madrid desde hace 10 años, asegura que gracias a estos medios puede hablar todos los días con su padre y con su hermana, que están en el continente americano.

Gracias a esos móviles inteligentes nos podemos comunicar de manera más fácil y gratuita con las personas. En vez de llamar, si es algo concreto, no una larga conversación, mandamos un correo electrónico, o mandamos un mensaje a través de Whatsapp, y así nos sale más rentable. Aunque eso sí, hay que saber discernir y utilizar todas estas ventajas en su justa medida. Porque no nos engañemos. Nuestra dependencia de Internet ha crecido de forma exponencial. Un tercio de los encuestados afirma que parte del tiempo que antes dedicaban a dormir ahora lo dedican para estar en la Red. Y la cuarta parte afirma que parte del tiempo que antes dedicaban para estar con sus amigos ahora lo utilizan para estar conectados. Y además muchos de ellos piensan que no podrían estar desconectados de Internet, sin leer e-mails, sin acceder a sus redes sociales, o sin navegar por la Red, durante un día entero.

Y ya no es solo que nos acerque a personas que están lejos, sino que gracias a esta revolución tecnológica se han conseguido hacer cambios sociales. No encontramos tan lejano ese levantamiento que ocurrió en Egipto, Siria o Turquía gracias a la Red. Y aquí en España ese movimiento que surgió en Twitter para defender la profesión periodística de la explotación que sufren muchas personas, que prácticamente trabajan gratis. Esto hizo que cientos de personas se involucraran y, a través del hastag –que son las palabras o frases sin espacios que se utilizan para que la gente comente sobre ese tema determinado– #gratisnotrabajo, muchas de ellas defendieron su labor como profesionales y denunciaron esa explotación.

CarrierIQ

Con todos estos avances no es de extrañar que los usuarios empecemos a dudar de nuestra privacidad y pensemos que no es muy difícil que nuestros datos salgan a la luz. Un joven programador norteamericano, Trevor Eckhart, ha descubierto un software que espía y que viene preinstalado en los teléfonos móviles de los consumidores que disponen de Android, BlackBerry y Nokia. Este software ha sido desarrollado por CarrierIQ, y de momento solo en Estados Unidos, en unos 140 millones de teléfonos. Pero los usuarios temen que dentro de poco llegue al continente europeo. Este programa registra los datos más personales, que están protegidos por ley, de los individuos, y luego los manda a través de Internet. Estos datos se los proporciona a los operadores estadounidenses para que realicen estadísticas. Pero CarrierIQ ha negado que dé ningún dato a las operadoras y también niega que su programa registre la pulsación de teclas o que inspeccione ni revele el contenido de comunicaciones como e-mails o SMS.

¿Qué debemos hacer? Esa es la gran pregunta. Sin quererlo, o a veces sí, estamos creando una dependencia que viene de un aparato tecnológico que, por muy pequeño que sea, hace que estemos apegados a él como si nos fuera en ello la vida. ¿Es que son más importantes estos objetos que nuestros amigos o nuestras familias? Por supuesto que no. No nos damos cuenta, pero poco a poco nos encerramos en un mundo del que no vamos a poder salir, porque cuando nos queramos dar cuenta estaremos tan sumisos en él que no podremos escapar. Es decir, estaremos tan enganchados que será difícil desengancharnos. Romero asegura que hay que distinguir entre el uso, abuso y adicción. El uso es utilizar las redes sociales un rato para el ocio. El abuso es usarlas varias horas un día. La adicción es utilizarlas varias horas todos los días. La adicción significa dependencia. Esto es lo que está ocurriendo, y cada día lo vemos más en nuestro entorno. ¿Quién no ha visto a alguien, cruzando un semáforo, y con la BlackBerry o el iPhone chateando? Y así luego vienen los accidentes. Pero no solo andando por la calle, sino que los propios conductores los utilizan mientras conducen. Y vuelvo a repetir, así vienen los accidentes.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?   Si (3)   No(0)
1/30
Comparte esta noticia  

Comenta esta noticia



Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de ejecutivos.es | Información de directivos y ejecutivos de empresa
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.


VIVIPRESS S.L. :: 2010 Contacto
Diseño web: www.ejecutivos.es | Páginas creadas con

Directorio de Ejecutivos

Acambiode.comIntercambia con Vivipress, S.L.
The European Federation of Magazine Publishers Centro español de derechos tipográficos Asociación Española de Publicaciones Periódicas Federación Internacional de Publicaciones Periódicas