Pues bien, con el lanzamiento del atractivo coupé, de esta clase C, Mercedes-Benz ha irrumpido con fuerza en el segmento de mercado de los coupé clásicos compactos, consiguiendo, en este 125 aniversario de la empresa, un modelo deportivo y juvenil, con un diseño francamente conseguido y dotado de un innegable atractivo, que las generaciones anteriores, los CLK, no tenían.
Como es lógico, el nuevo coupé asume la técnica vanguardista de esta última generación de la clase C, pero con las expresivas formas de un coche de marcado carácter deportivo, que promete la más pura diversión al volante, pero ligada a una eficiencia ejemplar, por lo que el nuevo modelo es perfecto para colmar las expectativas del grupo de clientes de 35 a 45 años, que combina el éxito profesional con la alegría de vivir y hasta con una gran responsabilidad medioambiental pues este modelo está dotado del sistema “Blue efficiency”.
En la vista lateral, el nuevo coupé atrae por sus proporciones compactas y su silueta baja (la altura es 41 milímetros menor que en la berlina), con hombros fuertes, un montante trasero esbelto y el diseño clásico de tres volúmenes. Las características típicas de coupé son el voladizo delantero corto, el capó largo, el parabrisas de inclinación pronunciada y el techo, por cierto acristalado, estilizado. La parte superior del habitáculo se prolonga más allá del eje trasero, y la luneta trasera en posición muy tendida marca la transición con la zaga corta y deportiva. El frontal asume la fisonomía actual de la clase C, agregando sus propios detalles. A primera vista se aprecia la dominancia de la parrilla del radiador, que se apoya ópticamente sobre el paragolpes como elemento central. Las lamas con aplicaciones cromadas, se extienden a partir de la estrella central, a la derecha y a la izquierda, estrechándose hacia el exterior y otorgando al frontal un aire deportivo de rasgos marcadamente horizontales. En esta parte frontal del vehículo predomina claramente la forma aflechada. La forma de sus faros de cristal transparente le otorga un aire dinámico y acentúa el acabado en punta. La zaga del nuevo coupé es corta y deportiva. En la parte trasera destacan los pilotos, montados en posición muy separada, realzando aún más la anchura del vehículo. Las luces intermitentes de diodos luminosos parecen estar suspendidas en el centro, por delante de las bandas luminosas de diodos luminosos rojos, y confiere profundidad a los grupos ópticos traseros. Un difusor situado en la parte inferior del paragolpes trasero, otorga un aspecto más liviano a la zaga y un aire marcadamente deportivo y dinámico al vehículo.
Como es habitual en un Mercedes, el habitáculo respira la máxima calidad, con toques cromáticos exclusivos. El tablero de instrumentos presenta un diseño igualmente deportivo. Tres aros tubulares de superficie galvanizada dirigidos hacia el conductor acreditan ese aspecto dinámico. Esta versión incorpora de serie la nueva generación de volantes con tres radios con radio central cromado, lanzada al mercado con el nuevo CLS. La moldura escalonada sobre el cuadro de instrumentos recoge también el display central y se extiende a modo de discreta arista hasta el lado del acompañante. La combinación de pulsadores con superficie mate, áreas brillantes y una nueva rueda moleteada subraya la impresión de valor del habitáculo. Atractivas y suaves molduras en efecto lacado brillante realzan la calidad de los materiales. Es de destacar que este coupé es un auténtico vehículo de cuatro plazas con cómodos asientos integrales deportivos. Además los respaldos traseros pueden abatirse para ampliar el volumen del maletero ya de por sí generoso (450 litros).
El Coupé C 250 está equipado con un eficiente motor de gasolina de 1.796 c.c., cuatro cilindros, inyección directa y turbocompresor, capaz de rendir 204 caballos y un par motor de 310 Nm a 2.300 revoluciones pero con un consumo sorprendentemente bajo, como son los 6,5 litros en recorridos mixtos carretera/ciudad. El excelente rendimiento se refleja en una aceleración de 0 a 100 km/h, de solo 7,2 segundos y una velocidad máxima de 240 km/h., por el contrario la cifra de emisión de CO2 oscila entre 152 y 163 gr./km, lo que no está nada mal para un motor de carácter deportivo y con un funcionamiento tan dinámico. Le acompaña una no menos excelente caja de cambios automática de 7 velocidades G-Tronic. Realmente es un auténtico placer exprimir ambos elementos mecánicos, motor-caja, pues siempre la respuesta es rápida y precisa a los requerimientos del acelerador y el coche sale “disparado” hacia delante en cuanto se le exige lo más mínimo.
El tren de rodaje de serie es del tipo AGILITY CONTROL,que se armoniza perfectamente con las prestaciones que el coches es capaz de conseguir. Se basa en un sistema de amortiguación selectivo: si el conductor elige un estilo de conducción normal con impulsos reducidos en los amortiguadores, disminuyen automáticamente las fuerzas de amortiguación, con lo que aumenta sensiblemente el confort de rodadura, sin mermas en la seguridad. En cambio, si se aprecian impulsos más elevados en los amortiguadores, resultantes por ejemplo de curvas tomadas con dinamismo o de maniobras bruscas de cambio de carril. El tren de rodaje AGILITY CONTROL se completa con la dirección de cremallera que dispone de un sistema paramétrico con asistencia variable y desmultiplicación constante del engranaje. El eje delantero obedece a una concepción de tres brazos con conjuntos telescópicos McPherson. El plano de brazos inferior consta de dos elementos individuales de aluminio forjado que asumen la función de un tirante y de un brazo transversal. El tercer brazo de la suspensión del eje delantero es la barra de acoplamiento, que une las ruedas con el engranaje de la dirección, dispuesto en posición transversal. El estabilizador reforzado está unido a los conjuntos telescópicos, que asumen un papel activo en el guiado de las ruedas delanteras. En el eje trasero multibrazo, la rueda se sujeta a cinco brazos independientes, con apoyos elásticos que limitan cinco de sus seis posibilidades de movimiento en el espacio. Gracias a esta sofisticada construcción, las ruedas del eje trasero sólo pueden moverse en una dirección, correspondiente a la compresión y extensión controlada de la suspensión. Todas estas elaboradas suspensiones, dan como resultado un comportamiento de lo más seguro y eficaz en cualquier tipo de circunstancia. Y hablando de seguridad, comentemos que se ofrece también un amplio equipo de seguridad, que incluye siete airbags, pretensores de cinturón y limitadores de tensión en todas las plazas. Para proteger también a los demás usuarios de la vía, el coupé incluye un capó activo de aluminio, para protección de peatones. Pero este capítulo no acaba ahí, también asiste y protege al conductor con numerosos sistemas de asistencia a la conducción, desde el sistema de alerta por cansancio ATTENTION ASSIST hasta la regulación de la distancia DISTRONIC PLUS. Dichos sistemas utilizan la más avanzada tecnología de radar, cámaras y sensores y se orientan a las causas de accidente más frecuentes (escasa separación con el vehículo precedente, fatiga excesiva, oscuridad). En definitiva un coche no sólo atractivo en su diseño, sino también en lo que a prestaciones, seguridad y tecnología se refiere.