Teniendo en cuenta la especificidad del negocio bancario y la actual situación de mercados maduros con saturación de productos y de canales de distribución, la eficiente gestión de la red comercial es sin duda uno de los vectores estratégicos básicos que distinguirá a las entidades financieras ganadoras de las que se irán marchitando y se quedarán en el camino.
La gestión óptima de la red de oficinas es consustancial al negocio de la banca comercial (particulares y comercios, empresas y banca personal) que sigue teniendo una excepcional importancia dentro de la cuenta de resultados de las entidades financieras. En una red comercial, la autorregulación del gestor es necesaria pero no es suficiente. Se requiere un esquema vinculado a la planificación y gestión comercial de las oficinas, con la inclusión de los más modernos parámetros que afectan en definitiva a personas, procesos y tecnología. La moderna dirección de red involucra el desarrollo de herramientas tecnológicas que ayuden en la planificación y gestión comercial de las oficinas al tiempo que debe combinar una excelente gestión de las personas a través de la cual se materializan dichas estrategias que se revalidan en las cuentas de resultados.