Madrid, julio de 2011.- El volumen de efectos comerciales vencidos en 2010, que fue de 221.138 millones de euros, lo que representa un 20,8% del PIB del periodo, se ha reducido en 188.688 millones con respecto a tres años atrás, el año 2007. Por tanto, el volumen de efectos comerciales se redujo en un 46%, según el ‘Informe CORFISA’ elaborado a partir de datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE).
La cifra de 2010 es la menor desde que se inició la serie estadística en 2002, cuando el volumen fue de 279.870 millones de euros. CORFISA es la filial del grupo alemán GFKL especializada en financiación de pymes mediante fórmulas como el factoring o el descuento de efectos comerciales.
En el ‘Informe CORFISA’, el análisis del volumen trimestral de efectos durante el periodo 2007-2010 muestra el impacto que la crisis económica ha tenido en la actividad a lo largo de los últimos cuatro años. La variación trimestral muestra que la evolución negativa comienza desde principios de 2008, pero los dos primeros trimestres de 2009 son los que tienen el peor comportamiento, con descensos del 13,1% y 14,9%.
A partir del tercer trimestre, el dato se suaviza. Como dato positivo, el último trimestre de 2010 aporta un ligero repunte del volumen con respecto al trimestre anterior, por primera vez en tres años. Aunque muy débil (1,2%) podría suponer un cambio de tendencia en la evolución de actividad, si se confirman los datos positivos en los primeros meses de 2011.
Las damnificadas de esta reducción son las pymes, ya que, además de ser su instrumento de pago más habitual, los efectos de comercio le facilitan la financiación del circulante que reciben a través de la figura bancaria del Descuento Comercial. Mediante este Descuento, una empresa que recibe un pago aplazado a través de un efecto de comercio (letra, pagaré, recibo domiciliado) puede recibir de su entidad financiera el adelanto de dicho importe a cambio de la cesión del documento y de los derechos de cobro que lleva aparejados.
El análisis por Comunidades Autónomas revela una tendencia negativa en toda la geografía nacional. El descenso con respecto a 2009 varía de manera significativa. Por encima del 20% se encuentran Baleares (-26,9%), Canarias (-25,1%), Castilla-La Mancha (-24,1%), Andalucía (-23,8%) y Murcia (-20,2). Las de menor reducción son Cataluña (-8,5%), La Rioja (-10,2%), Navarra y Madrid (-11,5% ambas). En términos absolutos, las autonomías de Cataluña y Madrid suponen más del 40% del cobro mediante efectos, debido a su correlativo peso en el tráfico mercantil. Si se suma la Comunidad Valenciana, las tres autonomías suponen más de la mitad de la actividad empresarial total nacional, sobre todo, referida a la pyme española; según conclusiones del ‘Informe CORFISA’.
Corfisa, firma del grupo alemán GKKL, ha financiado a 2.500 pymes españolas en los últimos tres años. Javier Rodríguez, su consejero delegado, afirma que “las pymes han sufrido más de lo que en buena lógica económica les correspondería; debido al tipo de producto financiero que utilizan (línea de crédito y descuento de papel comercial a corto plazo) que el banco puede cancelar en cualquier momento; pero, sobre todo, por la propia dinámica de la banca moderna que tiende a industrializar los procesos de control de riego y a estandarizar el análisis de sus clientes. Esto se adapta mal a las pymes, que necesitan un tipo de análisis mucho más cercano”.
Corfisa llega donde no llega la banca en este esquema de análisis de clientes, pero no por ello supone más riesgo, ya que la tasa de morosidad de Corfisa es de sólo el 0,1%. “La cercanía es muy importante”, señala Javier Rodríguez, que basa su estrategia en el conocimiento más cercano de sus clientes.