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Laboral
Última actualización 28/07/2010@01:25:04 GMT+2
Desde el primer trimestre de 2008, la UE-25 ha destruido cerca de 4,7 millones de puestos de trabajo, sin embargo, países como: Polonia, Alemania, Bélgica, Luxemburgo, Austria y Malta, cuentan en la actualidad con mayor empleo que hace dos años.
Madrid, 28 de julio de 2010.- Adecco, líder mundial en la gestión de Recursos Humanos, presenta los resultados del Euroíndice Laboral (EIL) Adecco- IESE. En esta ocasión se han analizado los datos del primer trimestre de 2010 y se han realizado previsiones para el
tercer trimestre de 2010. El Euroíndice compara la situación de los distintos mercados laborales europeos ponderando cuatro componentes: ocupación, que mide la creación de puestos de trabajo, adaptabilidad del mercado a los cambios de su entorno, apertura a los grupos de trabajadores considerados vulnerables y rendimiento, la relación entre las variaciones del salario real y la productividad. Los siete países que forman la muestra son Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, España, Portugal y Polonia, que representan más del
75% de la población y del PIB de los 25 miembros comunitarios.

Evolución del mercado laboral

Los últimos resultados del Euroíndice Laboral Adecco-IESE (EIL) señalan una disparidad de situaciones entre los diferentes países analizados. Eso refleja el mayor o menor éxito que en cada caso están teniendo las políticas para contrarrestar la crisis económica, así como la diferente capacidad de cada mercado de trabajo para adaptarse a un contexto económico cambiante.

Para el conjunto de países analizados, el EIL se ha reducido un 1,2% interanual. El valor del EIL, ahora de 66,2 puntos, se ha estabilizado, pero manteniéndose en el rango de valores regulares.

Alemania, Francia, Polonia y Portugal han conseguido una mejoría interanual. Por el contrario, los indicadores laborales de España, Italia y Reino Unido han prolongado su tendencia descendente.

Alemania se mantiene al frente de las posiciones, con 75,6 unidades (un 1,3% interanual más), en el área de valores buenos. El aumento de mayor magnitud ha correspondido al EIL polaco, que se ha elevado un 2,5% en la comparación interanual para establecerse en 68,1 puntos.

El recorte más severo, por sexta vez consecutiva, ha correspondido al EIL de nuestro país, que se ha hundido un 6% para caer hasta 59 puntos, la menor puntuación entre los países analizados. Por primera vez desde septiembre de 2002, el mercado laboral español,
de acuerdo con su EIL, obtiene una calificación mala. Junto con España, Italia también se sitúa en el rango de valores malos, con 59,8 unidades (descenso de un 0,6%).

Con todo, la mayor serie de descensos consecutivos pertenece a Reino Unido, que ha encadenado su novena caída. Sin embargo, el indicador británico logra mantenerse en el rango de valores buenos, con 72,4 puntos (caída interanual de un 2,1%), y es el segundo
mejor sólo superado por el alemán.

En comparación con el primer trimestre de 2009, todos los países han reducido sus niveles de ocupación y ninguno ha reducido su tasa de desempleo. No obstante, la medida que en cada caso han adquirido esos movimientos ha resultado clave para la puntuación final del EIL.

Además, si bien la productividad está mejorando en España, Portugal y Polonia, sólo en el último caso lo hace más deprisa que el salario medio real, lo que justifica el progreso más veloz del EIL polaco.

El aumento del porcentaje de ocupaciones a tiempo parcial contribuye a amortiguar la pérdida de puestos de trabajo y favorece los indicadores de todos los países, excepto el de Polonia, donde esa proporción ha descendido. Sin embargo, el aumento del porcentaje de
desocupados que llevan en tal situación más de doce meses ha neutralizado el beneficio de la mayor ocupación a media jornada. La excepción, una vez más, ha sido Polonia, donde el porcentaje de desocupados de larga duración se ha contraído en comparación con el primer trimestre de 2009.

La generalización de las ganancias de productividad laboral, unida a una también generalizada moderación de los salarios reales permitirá una visible recuperación del EIL en el tercer trimestre. El indicador regresará al área de valores buenos, con 72,2 puntos,
elevándose un 8,8% respecto de su valor del mismo trimestre de 2009. Todos los países analizados mejorarán sus respectivos EIL, con la única excepción de España. La consecuencia más grave para nuestro país será que quedará en solitario en el rango de calificaciones malas.

Alemania regresará a la zona de puntuaciones muy buena, consolidándose con el EIL más elevado. El mismo se alzará hasta 81,8 puntos (subida de un 9,6% interanual). Con todo, el mayor avance interanual corresponderá otra vez a Polonia, con un aumento de un 12,7%, que dejará su indicador en 74,6 unidades, retornando además al rango bueno. Portugal acompañará a Polonia en ese regreso, ya que con una variación interanual de un 12,1% aumentará hasta 72,5 puntos. Reino Unido e Italia presentarán incrementos similares. En el caso británico, la subida de un 8,9% dejará su EIL en 77,6 puntos. En Italia, al elevarse un 9,4%, el indicador laboral crecerá hasta 67,2 unidades, lo que implica abandonar el rango malo para pasar al regular.

Más suave será el progreso del EIL francés. Los 69,4 puntos que logrará en el tercer trimestre supondrán un aumento de un 7,7%.

El EIL español, por su parte, permanecerá estancado en niveles parecidos a los vigentes, de lo que se derivará una marcada moderación en su ritmo de descenso interanual. Aunque por sólo dos décimas, como se anticipó, permanecerá en el rango de valores malos.

Cabe destacar que casi todos los países mostrarán en el tercer trimestre de 2010 un EIL más elevado que el que exhibían en el mismo trimestre de 2008. De ahí podría decirse que, al menos desde la perspectiva de nuestro indicador, las consecuencias de la crisis
internacional se habrían superado. Las excepciones serán España y, en menor medida, Francia, donde el indicador será casi igual.

Creación de empleo

Considerado conjuntamente, el grupo de siete países estudiados ha registrado su quinto descenso interanual consecutivo en el empleo. En el primer trimestre se contaban 1.550.000 personas ocupadas menos que un año antes (bajada de un 1%). A pesar de lo
negativo del dato, supone una moderación en el ritmo de destrucción de empleo en comparación con los cuatro trimestres anteriores. En todo caso, los poco más de 156 millones de personas ocupadas constituyen un colectivo tan numeroso como el que había a mediados de 2006.

Por su parte, el grupo de personas sin empleo se ha ampliado por séptimo trimestre consecutivo. En esta ocasión, el incremento interanual ha sido de 1.619.000 personas (un 10,2% más). También en este caso, este resultado conlleva una moderación frente a los
cuatro trimestres previos, en cada uno de los cuales se ha producido una subida del número de parados superior a los 3 millones. Aún así, los 17.532.000 desempleados que acogen los países observados conforman el grupo más numeroso de la historia. Por segundo trimestre consecutivo, la población económicamente activa (gente con voluntad de trabajar, de la cual la parte que no tiene empleo son los parados) permanece igual que un año antes (la variación interanual fue de apenas 70.000 personas). Es decir que la práctica totalidad de los nuevos parados son personas que han perdido su puesto de trabajo, ya que casi no hay gente que inicie la búsqueda de trabajo (lo que denominamos “efecto desánimo”).

Dentro de esa dinámica global, ha habido espacio para diversas situaciones individuales. España, Italia y Reino Unido han mostrado una caída en la ocupación paralela a un aumento del paro y un descenso en el número de personas activas (esto equivale a decir que una parte de los que han perdido su empleo se han retirado del mercado de trabajo). Nuestro país ha vuelto a destacar por haber presentado, por séptimo trimestre consecutivo, la mayor destrucción de puestos de trabajo. El recorte interanual ha afectado a 697.000 personas (bajada de un 3,6%), a pesar de lo cual ha sido menos negativo que en los cuatro trimestres anteriores, cuando la pérdida de empleos había superado largamente el millón. Cerca de 1 de cada 7 personas que han perdido su empleo en España han preferido retirarse del mercado de trabajo (no buscaron otra ocupación), por lo que la población activa se ha contraído en 95.000 personas (un 0,4% menos) y ha hecho que el número de parados haya crecido menos que el de empleos perdidos: 602.000 (un 15%).

Italia y Reino Unido han tenido una dinámica cualitativamente similar a la española. No obstante, tanto el aumento del número de parados como la caída de la ocupación han sido menores (de hecho, la suma de puestos de trabajo eliminados en Italia -278.000, equivalente a un 1,2%- y Reino Unido -349.000, también un 1,2%- es inferior a los empleos que se han perdido en nuestro país) y también lo ha sido el descenso de la población activa.

En Francia ha aumentado el número de ocupados. Aunque en medida nimia (sólo 91.000 empleos; un 0,4%), ese incremento de la contratación al menos ha permitido interrumpir la cadena de descensos, así como haber dado una ocupación a 1 de cada 4 personas que habían iniciado la búsqueda de empleo. Francia ha sido también el país entre los observados que más ha incrementado la población activa, a pesar de lo cual ha sido el que menos ha aumentado su contingente de parados (258.000 personas; subida de un 10,6%). También resultan singulares los datos germanos, pues han sido los únicos que han presentado descensos en el empleo, en el paro y en el número de activos. Lo anterior se explica porque las 158.000 personas cuyos empleos han sido suprimidos (un 0,4% menos)
se han retirado del mercado de trabajo y lo mismo han hecho 29.000 personas que buscaban un empleo y han dejado de hacerlo (por lo que han dejado de ser considerados parados; bajada de un 0,9%).

Finalmente, Polonia y Portugal han reducido la ocupación, aunque al mismo tiempo ha seguido creciendo el número de personas en búsqueda de un empleo. En Polonia, el número de ocupados ha sufrido un descenso de 69.000 personas (bajada de un 0,4%) que
han engrosado el colectivo de desempleados junto con los 113.000 que han comenzado a buscar un trabajo (un 0,7%). Por su parte, en Portugal, la caída de la ocupación ha sido más intensa, afectando a 90.000 individuos (descenso de un 1,8%). De ahí que, aunque el aumento de la población activa haya sido pequeño (apenas 6.000 personas, un 0,1%, el primer incremento en un año y medio), ha sido el grupo de desempleados lusos el que ha mostrado el aumento más significativo: un 19,4%, equivalente a 96.000 personas.

El saldo de los últimos dos años

Para poner en perspectiva los datos anteriores es conveniente, por ejemplo, señalar que entre el primer trimestre de 2008 y el mismo período del año en curso, la UE-25 ha destruido cerca de 4,7 millones de puestos de trabajo. No todos los países han sido afectados por esa pérdida de ocupaciones: Polonia, Alemania, Bélgica, Luxemburgo, Austria y Malta, cuentan en la actualidad con mayor empleo que hace dos años. De los 19 países que tienen hoy menos ocupados que hace dos años, España es el que ha experimentado la mayor pérdida, tanto en términos absolutos como relativos. Los poco más de 2 millones de empleos eliminados en nuestro país equivalen a casi el 42% de las plazas destruidas en la UE-25.

En segundo lugar, Reino Unido, Italia y los tres países bálticos (Lituania, Estonia y Letonia), aparecen con caídas en la ocupación equivalentes en cada caso a cerca del 10% del total de empleos perdidos en la UE-25. Nótese que la suma de empleos destruidos en
estos cinco países (poco más de un tercio del total) resulta inferior a la cantidad de ocupaciones perdidas en España.

Con los datos anteriores puede deducirse que seis países han concentrado la caída de la ocupación en Europa. Tres de cada cuatro empleos perdidos han sido eliminados en España, Reino Unido, Italia, Estonia, Lituania y Letonia. El 25% restante se distribuye entre 13 países, lo que viene a ratificar que la severidad con que la crisis ha golpeado en el mercado laboral de los diferentes países europeos no
ha sido homogénea. Irlanda, tres países escandinavos (Suecia, Dinamarca y Finlandia), cinco países del este de Europa (República Checa, Hungría, Eslovaquia, Eslovenia y Chipre) y la unión de Portugal y Grecia han experimentado pérdidas de empleo similares, equivalentes en torno a un 5% de los empleos eliminados en la UE-25. Por último, Francia y Holanda han sido responsables de cerca del 1% de las plazas eliminadas en cada caso.

En el tercer trimestre los datos agregados del conjunto de países analizados continuarán su tendencia a estabilizarse, lo que arrojará variaciones interanuales más suaves que las de los trimestres previos. Sin embargo, tanto la destrucción de puestos de trabajo como el incremento del desempleo no se detendrán. La pérdida conjunta de empleo en los siete países observados será en septiembre próximo de 249.000 ocupaciones en la comparación interanual (un 0,2% menos). La moderación de los recortes de puestos de trabajo animará a que más gente decida sumarse a buscar empleo. De ahí que, tímidamente, la población económicamente activa ganará algo de fuerza, con el aumento de 684.000 personas (un 0,4%). El contingente de personas sin ocupación experimentará un aumento interanual de
933.000 (un 5,7%), que será el más suave en dos años. En cuanto a los datos de los países considerados individualmente, sobresale que Francia, Italia, Polonia y Portugal incrementarán, aunque en medida mínima, sus respectivos colectivos de ocupados. El cuarto trimestre de 2008 fue el último en el que cuatro países presentaron aumentos simultáneos en sus grupos de ocupados.

La dinámica más extendida será la de una creación de empleo insuficiente para satisfacer a la totalidad de personas que decidan sumarse al mercado de trabajo, lo que conducirá a un incremento del paro. Esto es lo que sucederá en los cuatro países arriba mencionados. Entre ellos destacará Francia, que mostrará la mayor variación positiva del empleo (un 0,7%), e Italia, porque su aumento interanual del paro será el mayor entre los países analizados (un 13,3%). En ambos casos, la población económicamente activa tendrá
un incremento interanual de un 1%. España, Alemania y Reino Unido registrarán dinámicas singulares. En el caso particular de nuestro país, la población activa aumentará en 108.000 personas (un 0,5%), que será el mejor resultado en cuatro trimestres. Al mismo tiempo, el incremento interanual en el número de desempleados será de un 10,7%, el más bajo en casi tres años (equivalente a 440.000
personas).

Con todo, lo anterior quedará empañado por la persistencia en la caída de la ocupación, al preverse el recorte interanual de 332.000 plazas (bajada de un 1,8%). Es decir que la caída en la ocupación en España compensará, holgadamente, las ganancias de los cuatro
países antes citados. Los cerca de 18,5 millones de ocupados que se contarán en España en septiembre venidero serán tantos como los que había en marzo de 2005. Esto equivale a decir que en cinco años y medio la economía española no habrá sido capaz
de crear puestos de trabajo. Reino Unido volverá a mostrar, por segunda vez en tres trimestres, una leve disminución de
su población activa, lo que no ha sucedido en los últimos 15 años. El descenso en el número de activos se explica en partes iguales por las personas que perderán su empleo (40.000; un 0,1% menos) y los desocupados que dejarán de buscar empleo (41.000; bajada
de un 1,6%). Es decir que las tres magnitudes (ocupados, activos y parados) sufrirán un descenso interanual en el tercer trimestre.

Por su parte, Alemania también reducirá su población activa, pero no el número de parados. En septiembre próximo, el país germano presentará una caída interanual en el empleo de 106.000 personas (un 0,3% menos). La mayor parte de ellas, 61.000, desistirán de buscar otra ocupación, retirándose del mercado de trabajo y dando lugar al descenso de la población activa (caída de un 0,1%). Las 45.000 personas restantes sí procurarán una nueva ocupación, originando un incremento del paro (un 1,4%).

Tasa de paro

Por primera vez en once años, la tasa de paro promedio del grupo de países estudiados ha superado el 10%, ubicándose en un 10,1%. En comparación con el dato del primer trimestre del año pasado, dicho valor supone un aumento de 9 décimas, que es el séptimo incremento interanual consecutivo. La subida interanual de esta variable también se ha moderado en relación con los cuatro trimestres anteriores. Sólo dos países superan la tasa de desempleo media. Ellos son España y Portugal, precisamente también los que presentan los incrementos más voluminosos. En el caso de nuestro país, la proporción de personas activas sin empleo se ha alzado hasta un 20%, 2,7 puntos porcentuales más que un año antes. En el país luso, esta variable se ha elevado hasta un 10,6%, tras haberse incrementado 1,7 puntos porcentuales en términos interanuales, la cifra más elevada en al menos 40 años.

Los restantes cinco países han experimentado incrementos en sus respectivas tasas de desempleo de hasta 1 punto porcentual, aunque con significados heterogéneos cuando se colocan en perspectiva los resultados actuales. Alemania continúa ostentando la menor tasa de paro total, de un 7,7%, el mismo nivel que tenía en el primer trimestre de 2009. Esta variable lleva dos años relativamente
estabilizada, como muestra el hecho de que la tasa de paro vigente es levemente inferior a la de marzo de 2008. Desde este punto de vista, Alemania también muestra el mejor desempeño.

En Reino Unido, la tasa de paro ha subido 9 décimas hasta un 8%. Aunque es la segunda proporción de parados más baja de nuestro grupo de países, el país británico no había tenido una tasa de desempleo tan elevada desde 1996. Así, junto con Portugal y España,
es el país que exhibe el retroceso más marcado. Italia tiene, con un 8,9%, la tercera menor tasa de desempleo, a pesar del incremento
interanual de 9 décimas. En términos históricos, el dato italiano supone un caso intermedio, pues es similar al de marzo de 2003.

Francia y Polonia han alcanzado tasas de desocupación parecidas, de un 9,5% y un 9,3%, respectivamente, con incrementos también similares (0,8 y 1 puntos porcentuales en cada caso). No obstante, la similitud se esfuma cuando tenemos en cuenta la evolución
histórica de esta variable en ambos países. Para el país galo, la vigente proporción de desocupados es la más elevada desde junio de 2000. En cambio, Polonia tuvo una tasa de desempleo similar a la actual a mediados de 2007. Es decir que Polonia y Alemania son los
países para los que el dato de desempleo del primer trimestre conlleva la mejor situación relativa a los datos históricos.

En el tercer trimestre, está previsto que la gradual estabilización que está atravesando el mercado laboral europeo se refleje en la tasa de desempleo. Tanto para la media del conjunto de países observados como para cada uno de los mismos, la tasa de desempleo en septiembre próximo será levemente inferior a la registrada en el primer trimestre. Para el promedio de los siete países analizados, la proporción de parados se ubicará en un 9,9%, es decir, dos décimas por debajo que en el primer trimestre y cinco décimas más que
el dato registrado en el tercer trimestre del año pasado. La previsión para Reino Unido es paradójica. Por una parte, será el único país que en septiembre tendrá la misma tasa de paro que en marzo, un 8%. Sin embargo, a pesar de ser el único país que no logrará un recorte de esta variable, sí será el único en alcanzar una reducción interanual. La misma será de una décima, ya que en septiembre de 2009 ReinoUnido tenía una tasa de desempleo de un 8,1%.

A pesar de que la tasa de desempleo descenderá 2 décimas en los dos trimestres proyectados, hasta un 19,8%, España volverá a presentar el mayor incremento interanual, de 1,8 puntos porcentuales Portugal, que continuará mostrando la segunda tasa de paro más elevada, experimentará una moderación más marcada en su ascenso interanual. Esta proporción será en septiembre de un 10,1%, medio punto porcentual menos que en marzo y con un aumento interanual de sólo dos décimas.

Alemania y Francia lograrán una disminución semestral de sus respectivas tasas de paro de una décima. En el caso germano, eso resultará en una tasa de paro de un 7,6%, una décima mayor que la de un año antes. En el caso de Francia, la proporción de desempleados será de un 9,4%, con una subida interanual de dos décimas. Las tasas de desempleo de Italia y Polonia tendrán recortes más destacados que la media europea, pero aún así sufrirán alzas interanuales de mayor magnitud que el promedio comunitario. En el caso italiano, la variable analizada se colocará en septiembre en un 8,2%, con un descenso semestral de 7 décimas. No obstante, en la comparación interanual presentará un ascenso de 9 décimas. Para Polonia, el recorte semestral será de medio punto porcentual, lo que situará su proporción de parados en un 8,8%. Este valor supone un aumento de 7 décimas en comparación con el dato del tercer trimestre de 2009.

Empleo por grupos de edad

Por quinto trimestre consecutivo, el grupo de países estudiados ha presentado una caída en la ocupación tanto de jóvenes como de adultos. Al igual que en las cinco ocasiones previas, la caída ha resultado proporcionalmente más profunda en el caso de los menores de 25 años.

El número de menores de 25 años con empleo se ha reducido en 744.000 en términos interanuales (un 5% menos), en tanto que las personas de 25 y edad superior han sufrido el recorte de 806.000 plazas (bajada de un 0,6%).

Los datos suponen una mejoría con relación al trimestre previo. No sólo porque el ritmo de destrucción de puestos de trabajo se ha aminorado respecto de los tres trimestres anteriores, sino porque no todos los países analizados han reducido la ocupación en
ambos grupos de edad. En Francia han sido contratadas 134.000 personas de 25 años y edad superior (un 0,6%), ganancia que ha sido parcialmente compensada por la eliminación de 42.000 empleos juveniles (un 2% menos).

También en Polonia se han registrado contrataciones de adultos (12.000; un 0,1% interanual), aunque en este caso la caída en el empleo de menores de 25 años las ha compensado (81.000 empleos juveniles menos; bajada de un 5,7%). Los restantes cinco países, en cambio, han prolongado la tónica anterior, con despidos netos en ambos grupos de edad. Por octavo trimestre consecutivo, España ha sufrido los peores resultados en el empleo de jóvenes y de adultos. Concretamente, nuestro país ha eliminado 253.000 ocupaciones de menores de 25 años (reducción de un 17,4%) y 443.000 correspondientes a adultos (un 2,5% menos). Algo más de la mitad de los empleos adultos perdidos, y más de un tercio de las ocupaciones juveniles eliminadas en la UE han sido
responsabilidad del mercado laboral español.

En Alemania, cerca de 8 de cada 10 empleos perdidos estaban ocupados por adultos. En total, estos han perdido 131.000 plazas (bajada de un 0,4%), frente a 27.000 puestos perdidos por menores de 25 años (descenso de un 0,6%, la variación negativa más benigna). También en Italia y Portugal el grueso de los puestos de trabajo suprimidos estaba en manos de adultos. En el primer caso, éstos han sufrido la quita de 216.000 ocupaciones (un 1% menos) mientras que los jóvenes han experimentado la eliminación de 62.000 puestos de trabajo (bajada de un 4,7%). Por su parte, en el país luso, los recortes interanuales de empleo han sido de 46.000 de adultos (reducción de un 1%) y 44.000 de menores de 25 años (caída de un 11,4%).

Reino Unido ha sido el único país que habiendo recortado puestos de trabajo en ambos grupos de edad, lo ha hecho de modo más significativo en el caso de los menores de 25 años (perdieron 234.000 empleos; un 6% menos) que en el caso de los adultos (115.000
ocupaciones; descenso de un 0,5%).

Desde marzo de 2008, la UE-25 ha eliminado poco menos de 2,5 millones de empleos de menores de 25 años de edad. Poco más de 1 de cada 4 de esos recortes se ha realizado en España, con una destrucción acumulada de 644.000 puestos de trabajo juveniles. Reino Unido, con la supresión de 403.000 empleos de jóvenes, y Francia, con 278.000 plazas de menores de 25 años eliminadas, siguen a nuestro país. Estos tres países han concentrado el 54% del total de empleos juveniles perdidos a lo largo de los últimos
dos años en la UE-25.

En el tercer trimestre el colectivo de menores de 25 años de edad perderá 154.000 empleos en términos interanuales (un 1% menos), que sería el recorte menos perjudicial en dos años. Por su parte, los adultos experimentarán un descenso en el empleo de apenas
95.000 ocupaciones (reducción de un 0,1%).

Sin embargo, España volverá a experimentar los peores resultados en cuanto a la evolución del empleo se refiere, con la eliminación de 109.000 plazas de menores de 25 años (descenso de un 7,8%) y de otras 223.000 ocupaciones en manos de adultos (un 1,3% menos). Así, aunque el ritmo de pérdida de empleos continuará atenuándose, no lo hará en medida suficiente como para evitar unos resultados aún fuertemente negativos.

De los restantes países, destacará una vez más Francia, porque será el primer país que exhibirá un aumento en las contrataciones netas en ambos grupos de edad, cosa que no se observa desde finales de 2008. Específicamente, la cantidad de jóvenes con empleo ascenderá en 46.000 (un 2,2%), al tiempo que los adultos ocupados sumarán 139.000 más que un año antes (un 0,6%). Alemania, por su parte, registrará un aumento interanual en el empleo juvenil (32.000; un 0,7%), aunque más que compensado por la eliminación de ocupaciones en manos de personas de 25 años y edad superior (-138.000; bajada de un 0,4%). Italia, Polonia, Portugal y Reino Unido mostrarán el caso inverso, con contrataciones netas de adultos en parte neutralizadas por la supresión de ocupaciones de menores de 25 años. En los tres primeros casos, el saldo de tales contrataciones y despidos será positivo, por lo que como mínimo se suspenderá la racha de destrucción de puestos de trabajo. En el país británico, en cambio, aún prevalecerán los despidos, del mismo modo que en España y Alemania. El caso portugués resultará paradójico, pues al mismo tiempo que experimentará el incremento más marcado en el empleo de adultos (35.000 personas, equivalente a un 0,8%), sufrirá el segundo retroceso más profundo en lo concerniente al empleo juvenil (18.000 plazas menos; reducción de un 4,8%).

Tasa de desempleo por grupos de edad

Por sexto trimestre consecutivo se han incrementado las tasas de paro medias de la UE de ambos grupos de edad. Una vez más, el incremento ha sido superior en el caso de la proporción de jóvenes sin empleo. La tasa de desocupación de los menores de 25 años se ubica en un 21,5%, avanzando 1,8 puntos porcentuales en la comparación interanual. En el caso de las personas de 25 años y
edad superior, la proporción de activos sin empleo ha alcanzado un 8,8%, 9 décimas por encima que un año antes. Alemania ha sido el único de los países observados que no ha seguido el comportamiento general. La tasa de desempleo de adultos permanece igual que un año antes, en un 7,3%, mientras que la proporción de jóvenes desocupados ha tenido una leve reducción interanual de 1 décima, con la que ha caído a un 10,4%. Por amplia diferencia, esta última es la más reducida de nuestro grupo de países.

En el primer trimestre, la tasa de paro juvenil española ha sido de un 40,9% (subida interanual de 5,3 puntos porcentuales), al tiempo que la de adultos ha escalado hasta un 18% (aumento de 2,6 puntos porcentuales). Ambas duplican los respectivos promedios
europeos. Reino Unido exhibe apenas un 6% de parados adultos (incremento interanual de 8 décimas). Aunque la tasa de desempleo juvenil triplica la misma (un 19,6%), es la segunda más baja de nuestro grupo después de la germana. Italia es el país que presenta la situación más heterogénea entre las dos tasas de paro analizadas. Su proporción de adultos sin ocupación es de un 7,4%, la tercera menor, y sólo 1 décima más alta que la alemana. Pero, por otro lado, un 28,2% de sus jóvenes activos no encuentra empleo (la segunda proporción más elevada después de la española), lo que resulta casi cuatro veces más que la proporción de adultos parados.

Brecha entre las tasas de paro juvenil y de adultos

En todos los países, la tasa de paro juvenil supera la correspondiente al grupo de personas de 25 años y edad superior. Sin embargo, la distancia entre ambas variables es muy cambiante de país en país y ha evolucionado de forma dispar. Alemania registra la mayor proximidad, con una diferencia absoluta de sólo 3,1 puntos porcentuales. El caso opuesto es el español, con un diferencial entre ambas proporciones de 22,9 puntos porcentuales. Respecto a Italia, tasa de paro juvenil supera la de adultos en 20,8 puntos porcentuales, lo que revela una tendencia ascendente desde mediados de 2008 En Reino Unido, la tasa de desempleo de jóvenes excede en 13,5 puntos porcentuales la de las personas de 25 años y edad superior. También en este caso se observa una tendencia al alza.

La crisis económica ha ejercido una cierta influencia en el sentido de apartar ambas tasas de desempleo por el alza más rápida de la proporción de jóvenes desocupados. No obstante, al mismo tiempo actúa un cúmulo de factores propios de cada economía (regulaciones laborales -en particular sobre remuneraciones mínimas y contratación temporal-, mayor o menor orientación de los esquemas de formación hacia salidas profesionales, etc.) que incide para que la mencionada brecha adquiera tamaños diferentes
en cada país de manera persistente. En el tercer trimestre, el promedio de países observados arrojará una tasa de desempleo de adultos de un 8,4%, valor que conlleva una mejora de 4 décimas en comparación con el dato de marzo último, aunque también implica un alza interanual de medio punto porcentual. En cuanto a la tasa de desempleo juvenil, su incremento interanual se moderará
marcadamente hasta 8 décimas, lo que no evitará que el 22,1% proyectado resulte 6 décimas superior al registro de marzo pasado, retornando a un nivel que no se observa desde 1994.

España volverá a experimentar las subidas interanuales de mayor magnitud, por lo que se consolidará con los mayores niveles de paro de los dos grupos de edad observados. Los menores de 25 años sufrirán un 41,5% de desempleo, 2,9 puntos porcentuales más que
en el tercer trimestre del año pasado. En el caso de los adultos, la proporción de parados será de un 17,4%, que aunque implicará un alza interanual de 1,8 puntos porcentuales, al menos supondrá un alivio de 6 décimas respecto al mes de marzo. En lo referido a la tasa de desempleo de personas de 25 años y edad superior, Reino Unido aportará la novedad de una reducción interanual, que la llevará a un 5,4% (descenso de 3 décimas). Alemania, Francia y Portugal prácticamente repetirán los valores de un año antes, que en los tres casos significarán una mejoría respecto del primer trimestre. En Alemania, esta variable será de un 7,2% (subida de 0,1 puntos porcentuales);
alcanzará a un 7,9% en Francia (subida de 0,2 puntos porcentuales) y se situará en un 9,2% en Portugal (también aumento de 0,2 puntos porcentuales). Italia y Polonia experimentarán aumentos interanuales mayores a la media europea, de 7 décimas en el primer caso (hasta un 6,8%) y de 8 décimas en el segundo (hasta un 7,3%). En el tercer trimestre, las tasas de desempleo juvenil de Alemania, Francia y Polonia experimentarán aumentos interanuales mínimos, por lo que se establecerán, respectivamente, en un 11,1%, un 24% y un 21,9%. En cambio, en Italia, la tasa de paro juvenil tendrá una subida interanual parecida a la de España, de 2,7 puntos porcentuales,
por la cual escalará hasta un 26,2%. También en Portugal y Reino Unido esta variable crecerá más que la media comunitaria, para colocarse, respectivamente, en un 20% y un 21,8% (en ambos casos el incremento interanual será de 9 décimas).

Breve nota aclaratoria

El Euroíndice Laboral (EIL) pretende brindar una herramienta que permita conocer con precisión, claridad y sencillez el estado general en que se encuentra el mercado laboral europeo. El EIL se estima para España, Portugal, Alemania, Italia, Francia, el Reino Unido y Polonia.

Considerados conjuntamente, estos siete países aportan más de las tres cuartas partes de la población y del PIB de la UE.

El EIL se compone de cuatro categorías o dimensiones, que se corresponden con una misma cantidad de características fundamentales que un mercado laboral debería observar para tener un funcionamiento adecuado:

i) Ocupación: tiene en cuenta dos variables. Ellas son la distancia de cada país respecto del objetivo de empleo planteado por la Cumbre de Estocolmo de 2001 (tasa de empleo de un 67% para 2005 y un 70% para 2010) y la tasa de desempleo. Esta categoría tiene una ponderación de un 50%.

ii) Adaptabilidad: se estima mediante a) la proporción de empleados por tiempo determinado dentro del total de empleados; b) la proporción de ocupados a tiempo parcial dentro del total, y c) la proporción de desocupados de larga duración dentro del total de personas desocupadas. Las tres variables se vinculan con el objetivo comunitario de fomentar una mayor movilidad de los
trabajadores. Cada una recibe una ponderación de un 8%.

iii) Apertura: cuantifica en qué medida participan en el mercado de trabajo las mujeres y los jóvenes. Para ambos casos se estipuló un peso de un 8%.

iv) Rendimiento: incorpora la productividad del trabajo desde dos ángulos diferentes. Por un lado, mide la evolución de la

COMO INTERPRETAR LOS RESULTADOS DEL EIL SOBRE EL FUNCIONAMIENTO DEL MERCADO LABORAL
Valor del Calificación EIL conceptual Mayor a 90 Optimo Las cuatro dimensiones del mercado laboral funcionan adecuadamente. Entre 80 y 90 Muy bueno Sin problemas preocupantes, aunque hay una dimensión que podría mejorar. Entre 70 y 80 Bueno Suele corresponder a una situación en la que una dimensión tiene problemas. Entre 60 y 70 Regular En general, hay una dimensión que funciona
muy mal y otra regular. Menor a 60 Malo Hay problemas significativos por lo menos en dos dimensiones. Fuente: elaboración propia
Observación productividad por sí sola y, en segundo lugar, evalúa su desempeño en relación con las variaciones del salario real. Esta dimensión recibe una ponderación de un 10%. El valor del EIL surge de la suma de los valores de cada categoría. En teoría podría variar entre 100 puntos y un valor nulo. La evolución histórica señala que, en la práctica, su rango de oscilación es más reducido.

Sobre Adecco

Adecco es la empresa líder en gestión de Recursos Humanos, sector en el que ofrece un servicio integral a través de sus líneas de negocio especializadas en empleo temporal y selección (Adecco Office y Adecco Industrial), consultoría de selección (Adecco Professional a través de sus líneas especializadas por perfiles: Adecco Engineering & Technical, Adecco Finance & Legal, Adecco
Information Technology, Adecco Medical & Science y Adecco Sales & Marketing), externalización de procesos (Adecco Outsourcing, Eurocen, Extel Crm, Eurovendex), consultoría de formación (Adecco Training) y servicios de recolocación (Creade Lee Hetch Harrison). En España, Adecco cuenta con más de 300 delegaciones y una plantilla interna de más de 1.300 empleados.
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