Última actualización 14/06/2012@14:47:25 GMT+2
El descenso de la inflación en mayo, mayor de lo esperado, se debió a la bajada de la misma en los alimentos no elaborados y en los combustibles. El precio del petróleo ha caido recientemente hasta niveles inferiores a los 100 dólares por barril, por lo que el escenario de previsiones que toma fuerza es el que en los pasados meses se contemplaba como escenario bajo, es decir, una tasa internual en diciembre de en torno al 1,6%.
Los precios bajaron un 0,1% en mayo, lo que ha reducido la tasa de inflación en dos décimas porcentuales hasta el 1,9%. La tasa armonizada también se situó en el 1,9%, 0,5 puntos porcentuales menos que la tasa media de la eurozona, con lo que se mantiene el diferencial negativo por séptimo mes consecutivo. La inflación subyacente se mantuvo estable en el 1,1%, mientras que el núcleo inflacionista, que excluye todos los alimentos y los productos energéticos, se mantuvo también en el 0,7%.
La reducción de la tasa de inflación en mayo fue algo mayor de lo esperado como consecuencia del resultado sensiblemente mejor de lo previsto en los componentes más volátiles (alimentos no elaborados y productos energéticos). La inflación subyacente se situó en el nivel esperado.
La tasa de inflación de los alimentos elaborados aumentó una décima hasta el 3%, lo que se debe sobre todo al inesperado encarecimiento del tabaco. En los bienes industriales no
energéticos (BINEs) la tasa de inflación se elevó una décima hasta el 0,2%. Desde finales de 2011, esta se ha mantenido en un nivel muy reducido, fluctuando entre 0,1% y 0,3%. Si
excluimos vestido y calzado, la tasa de inflación de este grupo es del 0%.
La inflación en los servicios continúa siendo muy moderada. En mayo se mantuvo en el 1,1%, pese al fuerte incremento de la tasa correspondiente a transporte por ferrocarril o del
grupo denominado otros servicios de transporte. En hoteles y viajes organizados la inflación descendió ligeramente.
En cuanto a los grupos más volátiles, los alimentos no elaborados, cuya tasa de inflación repuntó el mes anterior hasta el 2,1%, volvió a descender en mayo hasta el 1,1%. Los
productos que más pesaron en la subida de abril, pescado freso y fruta fresca, se movieron en mayo en la dirección opuesta. Destaca especialmente el fuerte retroceso de la tasa
interanual en legumbres y hortalizas frescas.
Los productos energéticos registraron en su conjunto una bajada de su tasa de inflación hasta el 8,3%, debido al descenso, mayor de lo esperado, de los precios de los carburantes
y combustibles, reflejando la notable caída de la cotización del petróleo.
En suma, la bajada de la inflación de mayo se ha debido al descenso de la misma en los alimentos no elaborados y en los combustibles.
La fuerte reducción del precio del petróleo en las últimas semanas, hasta situarse por debajo de los 100 dólares por barril, ha obligado a revisar notablemente a la baja las previsiones de inflación en el escenario central, que ahora se aproxima al que en los meses anteriores era el escenario bajo. Es decir, la estimación de la tasa de inflación interanual de diciembre sería ahora, en el escenario central en el que se supone que el precio del petróleo se mantiene en el mismo nivel de los últimos días, del 1,6%. La previsión para diciembre de 2013 se sitúa en el 1,3%.
Si el petróleo recuperase una tendencia alcista, la tasa de inflación se movería en un nivel de en torno al 2,1% en diciembre de este año, y del 1,6% en diciembre de 2013. En el
escenario alternativo en el que la tendencia continúa a la baja, las tasas interanuales de diciembre serían del 1,2% y del 1,1% respectivamente en 2012 y 2013.