LA CARIDAD DE SANTANDER FUE CREADA EN 1890 CON EL OBJETIVO DE LA RECOGIDA DE MENDIGOS Y NIÑOS ABANDONADOS; PASANDO MÁS TARDE A SER UNA ASOCIACIÓN DE CARÁCTER SOCIAL, SIN ÁNIMO DE LUCRO, DECLARADA DE UTILIDAD PÚBLICA EN EL AÑO 1998. TRAS 100 AÑOS DE TRAYECTORIA, LA RESIDENCIA DE LA CARIDAD HA LLEGADO A NUESTROS DÍAS SIENDO UN REFERENTE EN SANTANDER Y CANTABRIA DE SERVICIO A LOS MAYORES. TIENE COMO FIN LA ASISTENCIA A LAS PERSONAS NECESITADAS PROPORCIONÁNDOLES RESIDENCIA, ALIMENTO Y ATENCIÓN HUMANA, ESPIRITUAL Y SANITARIA TANTO EN ESTANCIA 24 HORAS COMO CENTRO DE DÍA. ESTOS 100 AÑOS DE COMPROMISO Y SERVICIO LLEVAN A LA CARIDAD A RECIBIR EL GALARDÓN A LA EMPRESA DEL AÑO EN LA I EDICIÓN DE LOS PREMIOS EJECUTIVOS CANTABRIA

Los antecedentes de lo que primero fue el Asilo y hoy Residencia de La Caridad se remontan a 1890, cuando el Ayuntamiento de Santander creó un pequeño asilo para mendigos y niños abandonados en el antiguo hospital municipal de las Calzadas Altas. En 1903 un incendio acabó con el asilo, que hubo de ser reconstruido y reformado. En 1913 el Ayuntamiento encargó su gestión a las Hijas de la Caridad de San Vicente Paúl, cuya Orden prestó servicio en el centro hasta 2002.

1916 fue un año crucial en el devenir de La Caridad al reconocerse la institución como ‘entidad benéfica de carácter particular’. Comienza un periodo en el que desde el asilo se desarrolla una ingente actividad asistencial dirigida primero a niños y personas necesitadas y posteriormente, al cuidado y asistencia de personas mayores.

Estos 100 años de existencia han estado plagados de relevantes hitos que han sido clave a la hora de entender la historia de la Residencia de La Caridad. En 1921 se produjo la visita de la Reina Victoria Eugenia, que dio nombre al pabellón nocturno que se construyó en 1924. Años más tarde, en la década de los 50, La Caridad cuenta con donaciones de más de mil ‘socios protectores’ y de colectivos como Tabacalera, Electra de Viesgo, el gremio de carniceros y las peñas Félix Rodríguez de la Fuente y La Carmencita.

El año 1979 fue también un año importante y es que el Ayuntamiento de Santander impulsó una operación urbanística y de política social por la que se dio a La Caridad la propiedad del suelo donde se levantaba. A través de financiación pública y de origen privado, se obtuvieron 400 millones de pesetas con las que se construyó la nueva Residencia. Fue en 1984 cuando se inauguró el ala norte de la actual residencia, un edificio de seis plantas con capacidad para 180 camas, espacios sociales y todas las comodidades de un centro de mayores moderno. Posteriormente, el edificio ha sufrido otras obras y remodelaciones. En el mes de noviembre de 2005, finalizaba la construcción del nuevo edificio de la zona sur y el centro de día.

Otro hito de relevancia fue la donación de el cuantioso patrimonio de la Entidad de Promoción de la Vivienda en Santander, antigua Obra Social de la Falange, recibida en 1994.

Este año 2016, Santander celebra el Centenario de La Caridad, que se conmemoró con la celebración de un amplio programa de actos y eventos que se desarrollaron entre los meses de febrero y octubre.

Un centro moderno al servicio de los mayores

Sus instalaciones, con más de 12.000 metros cuadrados, acoge a 271 personas en estancia de 24 horas. De ellas 204 son concertadas con el Gobierno de Cantabria. Además, el Centro de Día cuenta con 40 plazas de las que 30 están concertadas con el Gobierno.

La Caridad cuenta con un equipo de 145 profesionales altamente cualificados que prestan atención directa e indirecta a los residentes. En la Residencia los mayores reciben una atención integral y un trato personalizado y adecuado a sus circunstancias vitales y físicas. Los servicios que presta son de carácter sanitario, psico-social y general, que tienen como fin satisfacer plenamente los requerimientos y expectativas de los residentes y sus familias.

En su seno están implantados servicios asistenciales que proporcionan al anciano todos los cuidados necesarios para una vida digna: atención médica, cuidados de enfermería, control y seguimiento de tratamientos, medidas higiénicas… En el ámbito rehabilitador se trabaja en la mejora de la calidad de vida del anciano, tanto mediante la prevención de síndromes invalidantes como en la prevención de incapacidades físicas residuales para obtener el máximo nivel de autonomía posible.

Dentro de los servicios asistenciales que se prestan en La Caridad, tanto en el Centro de Día como en la Residencia, están el trabajo social, enfermería, terapia ocupacional, fisioterapia y psicología. Los servicios externos que se prestan están la asistencia médica, podología, peluquería y servicios religiosos y de voluntariado.

Entre otras terapias y técnicas, el equipo de La Caridad realiza actividades de musicoterapia y terapia cognitiva, actividades con ordenador, actividades de psicoestimulación y otras técnicas novedosas como la terapia canina.

Con motivo del centenario de La Caridad, a lo largo de 2016 la Institución ha recibido el reconocimiento de instituciones públicas y privadas, la más destacada la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad de Santander, que le fue entregada el pasado mes de mayo en un solemne acto celebrado en el Palacio de la Magdalena.