Cuando una marca de coches presume de conductor

Motor de 8 litros, 16 cilindros en W y cuatro turbos. Supera los 420 km/h con 1.500 CV. Son cifras estratosféricas para un coche. Prácticamente de récord. Porque es el reto que se pusieron los mejores ingenieros de Bugatti cuando se pusieron manos a la obra para sustituir al modelo Veyron.

El resultado se llama Chiron, y el probador oficial de marca, Andy Wallace, ha ajustado los últimos detalles en cuanto a sensaciones de conducir. Punto clave ha sido el trabajo en los neumáticos Michelin específicos para el modelo, con un compuesto especial para soportar sus prestaciones de vértigo.

Pero aún tenía que pasar otra prueba: que el futbolista del Real Madrid Cristiano Ronaldo lo pusiera a prueba. Elegido Jugador del Año varias veces y con un listado de premios que daría para otro reportaje, el portugués aceptó el reto de ponerse a los mandos de esta increíble máquina con caja de cambios DSG de doble embrague.

El resultado es una acertada campaña de imagen en la que el coche presume de conductor, recogida en un vídeo en el que no falta velocidad en circuito y, cómo no, un toque de humor.