Francisco de la Torre: “Somos líderes en la creación de empresas en Andalucía a pesar de no ser la capital de la Comunidad”

“Es fundamental seguir trabajando para que Málaga se conozca fuera de nuestras fronteras como una ciudad para vivir y para invertir. Nuestro trabajo diario se centra en que Málaga siga siendo una de las ciudades con mejor calidad de vida de Europa; si los malagueños y malagueñas están satisfechos de vivir aquí, los demás querrán venir a hacerlo también y eso vendrá acompañado de inversiones y oportunidades en materia de empleo. El Ayuntamiento de Málaga es una de las administraciones locales más prestigiosas de España”. Francisco de la Torre, alcalde de Málaga, nos explica en esta profunda entrevista cómo se encuentra el Ayuntamiento y cuáles son los retos del futuro a corto y medio plazo del Consistorio y de la ciudad

¿Cómo se encuentra el ayuntamiento de Málaga en estos momentos? El Ayuntamiento de Málaga es una de las administraciones locales más prestigiosas de España. Nuestra defensa de la calidad en los servicios municipales que se prestan al ciudadano, con frecuencia es reconocida por instituciones de prestigio. Sin querer ser exhaustivo, en el último año hemos recibido el premio nacional AVS a la mejor gestión de Servicios Públicos en materia de vivienda, así como el premio de buenas Prácticas urbanas del programa Urbact, que desarrolla la Comisión Europea; el premio a la Ciudad Sostenible en la categoría de Calidad del Aire que concede la Fundación Fórum Ambiental, con el aval del Ministerio y el premio nacional a la Excelencia a Gestrisam en materia de fiscalidad. El Ayuntamiento paga a sus proveedores por debajo ampliamente del plazo legal, tenemos estabilidad presupuestaria y garantizamos la seguridad jurídica a los inversores que quieran establecerse en Málaga. Nuestro objetivo es la calidad de vida de nuestros vecinos con la máxima ambición a situarnos entre las principales capitales europeas.

¿Cuáles cree que son los principales problemas que tiene su ciudad? Es normal que en el día a día de la gestión de un Ayuntamiento surjan problemas. Para eso estamos, para resolverlos, y por eso ponemos el mayor interés y dedicación como demuestra la totalidad de los funcionarios y empleados públicos municipales. Es cierto que los grandes problemas se derivan de no haberse hecho en España, y en concreto en Andalucía, una adecuada descentralización. En Europa hace muchas décadas que se aplicó el principio de subsidiariedad en base al cual todo lo que puede hacer un ayuntamiento y no la región, lo hace éste y todo lo que puede hacer la región y no el Estado, debe hacerlo ella. En definitiva, se trata de llenar de competencias a las instituciones, de abajo a arriba. Por eso, en la Europa de las ciudades los municipios españoles son menores de edad y tienen una financiación euros/habitante y año que es la décima parte de la que tienen los municipios donde no existe nivel regional y la tercera o cuarta parte de la que tienen los municipios donde sí existe gobierno regional, comunidad o Länder. Así y de esta manera, nos cuesta dar respuesta a los temas de la educación, la formación profesional y hacemos mucho en innovación y emprendimiento, pero haríamos mucho más si tuviéramos esas competencias.

¿Cuál es su futuro? El futuro de Málaga queremos construirlo dentro de la planificación estratégica que venimos haciendo hace ya años para ser cada vez más fuertes en cultura, en innovación, en tecnología, en proyectos smartcity, en capacidad de atraer y retener talento y, al mismo tiempo, ser proactivos en la sostenibilidad ambiental, en la accesibilidad, en la buena gobernanza, en la cohesión social y en la cooperación al desarrollo. Se trata, en definitiva, de situar la estrategia de la ciudad dentro de la estrategia de los objetivos de Desarrollo Sostenible, de los ODS que Naciones unidas quiere que se impulsen en todo el planeta. Esa visión global, no solamente local, es la que debe guiarnos. Esos objetivos son asumibles y necesitan ser apoyados por las administraciones públicas y por la sociedad civil.

¿Cómo son las relaciones con la Junta de Andalucía? Por nuestra parte, esas relaciones son de leal colaboración, pero echamos en falta esa misma colaboración en grandes proyectos de ciudad como es el caso de la integración del río guadalmedina, y también una mayor implicación en cuestiones que son competencia de la autonomía, como es el caso de la promoción de viviendas. Es llamativo, que en los últimos diecisiete años, la Junta solo haya construido en Málaga unas 60 viviendas, mientras que el Ayuntamiento ha impulsado más de 5.200 vPO en este tiempo, a pesar de no tener la competencia y, por tanto, de no recibir la financiación para ello. Es evidente que la política centralista del gobierno andaluz ha perjudicado en Málaga y uno de los ejemplos más recientes de esto es el desmantelamiento de la antigua Confederación Hidrográfica del Sur, que era una de las pocas cosas en las que esta ciudad, que tanto aporta a nuestra región, era sede administrativa. Y, por otra parte, desempeñaba un papel esencial en la planificación y gestión de los recursos hídricos de la cuenca que va desde el Campo de gibraltar hasta el límite de Almería y Murcia, con una visión solidaria entre las distintas cuencas que van sucesivamente llegando hacia el mar Mediterráneo.

¿Cuáles son los principales retos y objetivos que se marca como alcalde? Es fundamental seguir trabajando para que Málaga se conozca fuera de nuestras fronteras como una ciudad para vivir y para invertir. Y digo para vivir, porque nuestro trabajo diario se centra en que Málaga siga siendo una de las ciudades con mejor calidad de vida de Europa; si los malagueños y malagueñas están satisfechos de vivir aquí, los demás querrán venir a hacerlo también y eso vendrá acompañado de inversiones y oportunidades en materia de empleo. Otro objetivo en el que tenemos especial empeño es el de apostar por la educación como base para el progreso de esta ciudad, en materia sensibilización, valores, cultura… y hubiera sido esencial que los ayuntamientos andaluces hubieran recibido, al menos, competencias en educación primaria. También es un reto para los próximos años impulsar de una forma muy intensa la ciudad sostenible y cumplir los compromisos del pacto de alcaldes, que hablan de que en el año 2050, la ciudad sea neutra desde el punto de vista de emisiones de CO2. Y al servicio de todo esto debe estar la innovación; recientemente hemos presentado un plan estratégico en esta materia, que contempla cómo Málaga innovará, no solo tecnológica sino también socialmente.

¿Qué sectores económicos hacen a Málaga atractiva para los inversores? En la actualidad podemos hablar de varios sectores claves como son el tecnológico, el logístico y el sanitario visto desde la perspectiva del turismo sanitario. Por supuesto, también son muy importantes el sector turístico, y con el hotelero -necesitamos más hoteles- además del comercial, que tradicionalmente han tirado del crecimiento de nuestra economía y son los que más han aportado al PIB local.

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