El Trabajo en el siglo XXI

Por Susana Cabrero (@cabrerosusana. Periodista, escritora, speaker y formadora en Inteligencia Emocional)

¿Sabes cuál es el secreto de vivir sin trabajar? Si estás pensando en ser millonario, olvídalo, esa no es la respuesta, aunque desvelar el misterio te permitiría ser un millonario feliz, si ese es tu sueño.

El secreto reside en convertir tu trabajo en el estilo de vida que deseas. Porque cuando esto ocurre sucede algo inaudito, paulatinamente se desvanece de tu mente el concepto de trabajo y logras que la línea entre lo profesional y lo personal se funda, hasta desaparecer en un horizonte muy lejano.

Precisamente por ello, hoy es un buen día para reflexionar si el trabajo que llevas años desempeñando es lo único para lo que crees que estás capacitado, o si los estudios que has escogido te permiten crear una trayectoria profesional que te ayude a crecer como persona.
Estas son las dos reflexiones que darán la vuelta al concepto del Trabajo en el siglo XXI. ¿Por qué? Porque crearán una nueva generación de profesionales exploradores de sus múltiples talentos, seguros de sí mismos y expertos gestores de la incertidumbre. Capaces de diseñar su propio mapa de ruta, sin fronteras, flexibles y adaptativos.

Profesionales autodidactas ávidos de conocimiento sobre su potencial, que se levantan cada mañana dispuestos a darlo todo, tan solo porque disfrutan con lo que hacen. Y a medida que pasa el tiempo eso que saben hacer se les da cada vez mejor, por lo que se convierten en expertos gestores de su talento. Su actitud proactiva les hacer afrontar las dificultades e imprevistos con optimismo, saliendo enriquecidos de cada situación.

¿Quieres ser uno de ellos?, entonces ¡levántate del sillón! Aquellos que permanecen demasiado tiempo en su zona de confort ponen freno a su capacidad de acción, empiezan a generar pensamientos paralizantes y excusas, “no puedo”, “no tengo tiempo,”, “no sé”, “no es el momento”, y su mente les induce a ver las dificultades antes que los beneficios. No son tiempos para dormirse en los laureles ni ser perezosos, porque la pereza nos hace flojos, y falsamente cómodos creando desorden en nuestra mente. Y lo más peligroso, nos vuelve temerosos, y débiles. Acaso ¿puede prosperar un profesional desde la apatía y la desmotivación?

Si la empresa no es capaz de encontrar en ti el diamante en bruto que guardas dentro, búscalo tú. Lo que hace gratificante a un trabajo, no es la tarea sino lo que le aporta al individuo. Por ello, descubre qué te gusta hacer porque si lo practicas, llegarás a un nivel de maestría que aumentará tu disfrute, y el bienestar que sentirás te pondrá en acción para saber más. ¡Descubrirás el placer de ser un buen profesional!

Despertarás cada mañana con el ánimo del explorador que se adentra en terrenos desconocidos, ávido de conocimientos y experiencias. Solo entonces podrás pertenece a ese club exclusivo para los que el trabajo, tal y como lo concebimos hoy desaparecerá porque potenciarán su inteligencia y elevarán sus ingresos haciendo lo que más les gusta.

¿A qué esperas? Levántate, y ponte en acción, ya!